SEBASTIAN CABRERA
Cuando asumió como titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en agosto del año pasado, Isaac Alfie anunció el fin del "carnaval electoral". Ocho meses después, los hechos han demostrado que su condición de técnico le ha permitido tener cierta postura de inflexibilidad ante muchos reclamos. Por eso mismo, Alfie se ha ganado quejas y descalificaciones desde distintos sectores sociales, que muchas veces le reprochan el incumplimiento de compromisos asumidos antes del inicio de su gestión.
La lista es larga y comienza con los gremios de la educación y salud pública, la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE), y la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (Fucvam). Pero también ha habido reclamos de ahorristas, transportistas, legisladores, exportadores, jubilados y hasta intendentes. Todos creen tener razones válidas para reclamarle al ministro, a quien tal vez le pese la sombra negociadora de su antecesor, Alejandro Atchugarry.
"Debe ser la fama que tenemos los ministros de Economía", respondió hace un tiempo Alfie cuando se le preguntó de dónde salía su imagen de ministro "duro". Semanas atrás, la diputada colorada Glenda Rondán aseguró que en un año electoral "todo el mundo apunta al ministro de Economía", ya que "es la cabeza visible de este gobierno". El propio ministro afirmó el jueves pasado que, ante la campaña electoral, el objetivo del gobierno es tener "una política económica de certidumbre".
CHOQUE. En uno de los conflictos más recientes, Alfie debió enfrentarse con las intendencias. Aunque el Congreso Nacional de Intendentes (CNI) había acordado con Atchugarry que se pagaría en 24 cuotas una deuda del gobierno, el ministro resolvió inicialmente no abonarle a aquellas comunas que no estuvieran al día con los convenios firmados con distintos organismos. Luego de varias idas y vueltas, Alfie se reunió con los jerarcas la semana pasada y alcanzó una aparente solución para este tema.
Sin embargo, el intendente de Paysandú Alvaro Lamas llegó a decir que el ministro "se da el lujo de pagar cuando quiere y como quiere". Y allí surge la inevitable comparación con Atchugarry: el presidente del congreso, Wilson Elso Goñi, indicó que "esto no pasaba" en la gestión del ex ministro. "Como hombre político, Atchugarry sabe lo que establece la ley", declaró.
Muy molesto con lo que entiende como discriminación hacia la intendencia de Montevideo, Mariano Arana ha sido el más duro con Alfie: dijo que "ese funcionario no tiene autoridad moral ni política" para criticarlo.
Según el jefe comunal, la intendencia recibirá 60 millones de pesos menos este año, lo cual significa un "castigo" a la población por "razones políticas". Alfie ha aclarado que, en todo caso, él se limita a cumplir lo que dictan las normas.
INFLEXIBLE. Una crítica habitual es la facilidad que tiene el jerarca para decir "no". En enero, por ejemplo, los dirigentes de COFE se reunieron con él para pedirle un aumento adicional del 2% al incremento del 4% que ya se había otorgado a los funcionarios públicos. Pero la dirigencia de COFE se retiró con la cabeza baja del ministerio.
Varios gremios han pedido aumentos salariales. Uno de ellos es la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP), que realizó paros y movilizaciones durante todo el verano en reclamo por un aumento diferencial que había sido pactado luego de un conflicto realizado el año pasado. Alfie también rechazó este pedido porque el gobierno "no tiene mayor dinero", y remarcó que los funcionarios de la salud pública "salieron sumamente beneficiados" con el incremento del 25% de setiembre pasado.
Y la lista de conflictos continúa. Un grupo de ahorristas del Banco de Crédito acusó a Alfie a comienzos de año de faltar a la verdad, al afirmar que los dólares de los depositantes de los bancos liquidados estaban disponibles y que el banco fue cerrado por insolvente.
El miércoles pasado, en tanto, Alfie se ganó el rechazo de organizaciones de jubilados, cuando anunció su negativa a adelantar dos días el calendario de pagos.
Claro que el reciente anuncio de rebaja de los adicionales del Impuesto a las Retribuciones Personales (IRP) seguramente le dará un poco de respiro al ministro, a quien le queda casi un año de gestión. Es muy díficil pensar que no puedan surgir nuevos encontronazos. Más en un año electoral, donde todos quieren sacar réditos.
Inversión en educación
Los choques del ministro Isaac Alfie con las autoridades educativas han sido recurrentes durante los últimos meses. Los problemas se iniciaron el 23 de enero, cuando Economía envió al Consejo Directivo Central (Codicen) una carta con las previsiones presupuestales para el año, donde se preveía una suma de dinero menor a la proyectada por las autoridades de la enseñanza en el rubro inversiones.
Un mes más tarde, el representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Uruguay, Martín Stabile, le envió una carta al propio ministro, en la cual manifestaba "preocupación" por las restricciones presupuestales. Alfie respondió que la misiva era "improcedente" y que el BID no puede manifestar este tipo de inquietud "porque Uruguay es un país soberano y decide en que invierte y en que no invierte".
Los problemas se acentuaron cuando comenzaron las clases el 8 de marzo sin partidas de leche para los comedores escolares. El Codicen informó que el problema se debía a un atraso en la compra de parte del ministerio, pero Alfie contraatacó y declaró que las partidas de leche no habían sido distribuidas debido a que la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) no indicó adónde enviarlas.
El ministro dijo en la comisión de Educación y Cultura del Parlamento que, contrariamente a lo que sostuvo el Codicen, no hubo recortes en el gasto educativo, sino "un pequeño aumento".
Vigilias
FUCVAM
Seguramente el ministro Isaac Alfie no se olvida de los reclamos de Fucvam, cuyos dirigentes realizaron vigilias durante 17 días frente al edificio ministerial. Los manifestantes, que se instalaron tardes enteras a acampar sobre la calle Colonia, demandan la adjudicación de partidas para iniciar las obras en distintas cooperativas de vivienda. El campamento fue levantado sin que se solucionara el problema.
DERECHOS HUMANOS
Fucvam acusa a Alfie de no respetar un acuerdo realizado con Atchugarry. El jueves la federación de cooperativas de vivienda hizo un acto en la puerta de la catedral, donde acusó a Alfie de "violador de los derechos humanos", porque "coarta la posibilidad de construir viviendas".