WASHINGTON - Apenas un tercio de lo que se gasta cada año a nivel mundial en videogames puede servir para que cien millones de niños en países pobres asistan a la escuela y aprendan a leer, escribir y contar, afirmó hoy el comité de Desarrollo del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
Según explicaron en Washington, donde hoy concluye la reunión de primavera del FMI y el Banco Mundial, los organismos que sostienen el programa Educación para Todos (EFA, por su sigla en inglés) necesitan fondos adicionales por 5.600 millones de dólares para asegurar las metas del programa.
"Más de cien millones de niños ven negado uno de sus derechos humanos básicos", explicó durante una rueda de prensa una de los miembros del comité, la ministro noruega de Desarrollo, Hilde Johnson. "Y una razón fundamental es la falta de fondos" para escuelas, salarios de maestros y libros de texto, agregó.
Johnson dijo que los 5.600 millones de dólares que necesita el programa EFA -que incluye proyectos en Bolivia, Honduras y Nicaragua, entre otros países- "es un tercio de lo que se gasta en videogames cada año".
"Existe otro dato ilustrativo -continuó-: el gasto militar a nivel mundial es de 850.000 millones de dólares, comparado con lo cual 5.600 millones no es mucho dinero".
La ministro aseguró que los expertos del EFA "sabemos que si todos los países desarrollados cumplen con la meta de las Naciones Unidas de brindar el 0,7 por ciento de su PIB para asistencia al desarrollo y separan el 15 por ciento de ello para educación, entonces tendremos fondos más que suficientes para ofrecer a cada niño en este planeta lo que es su derecho: acceso a la educación básica".
Durante la rueda de prensa, que estuvo encabezada por el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, se admitió que con el actual ritmo de financiamientos la meta de que cada niño en el mundo tenga en el 2015 la chance de ir a la escuela "se está quedando atrás".
Por ello reclamaron una "vía rápida" para canalizar las donaciones de los países ricos porque, según afirmó la ministro de Desarrollo de Holanda, Agnes van Ardenne, "el tiempo no está de nuestro lado".
"Educación no es solamente poner niños en la escuela, es también combatir el trabajo infantil y enseñar a las personas sus capacidades vocacionales", agregó, además de contribuir a frenar la expansión de la epidemia del sida.
Un trabajo de la organización no gubernamental Oxfam, citado durante la rueda de prensa de hoy, afirma que la implementación eficaz del programa EFA podría significar que alrededor de 700.000 personas dejarían de infectarse con el virus del sida, gracias a los beneficios de la educación.
ANSA