SANTIAGO DE CHILE . El presidente Ricardo Lagos lamentó el retroceso en las relaciones con Bolivia por el problema del gas y lo consideró "un fracaso" de su gobierno.
Las relaciones de Chile con Bolivia se enfriaron aún más luego de que La Paz impuso a Buenos Aires la prohibición de desviar "ni una sola molécula" del gas boliviano que venderá a Argentina para paliar su crisis gasífera.
Chile respondió con una protesta formal frente a Bolivia y congeló las negociaciones para fortalecer un Acuerdo de Complementación Económica ya existente.
"Desgraciadamente la situación ahora está en un punto más difícil, ha habido un retroceso y eso yo lo lamento mucho, lo considero un gran fracaso de mi gobierno", declaró ayer.
Chile sufre desde el primero de abril un recorte de 3,3 millones de metros cúbicos diarios del gas que le vende Argentina.
El 37% de la electricidad chilena se produce con el gas argentino.
Bolivia le tendió la mano a Argentina, con la venta desde mayo de 4 millones de metros cúbicos diarios de gas , durante los próximos seis meses, con la condición de no desviar gas a Chile.
Lagos dijo que "yo no conozco algo similar en la historia de relaciones en América Latina, me cuesta entenderlo".
Chile y Bolivia sólo tienen relaciones a nivel consular porque La Paz rompió con Santiago en marzo de 1978, tras fracasar negociaciones para darle una salida al mar a Bolivia, la que perdió en el siglo XIX.
Ahora, Mesa ha utilizado la situación deficitaria de gas de Argentina para presionar a Chile con darle gas a cambio de una salida soberana al mar.
"Cuando se me dice que lo primero es una salida al mar, yo le digo que Chile históricamente hace 100 años lo tiene concluido", afirmó Lagos. AP