CASABLANCA n La lucha contra el terrorismo ocupó ayer el centro del relanzamiento de las relaciones hispano-marroquíes con ocasión de la visita oficial, la primera al extranjero, que realizó el nuevo jefe del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, a Marruecos. El presidente de gobierno español llegó por la tarde a Casablanca para su primer viaje al extranjero y fue recibido por el rey Mohamed VI de Marruecos.
En un gesto muy simbólico, los dos dirigentes inauguraron la nueva era de las relaciones bilaterales descubriendo juntos una placa conmemorativa, instalada en el centro de la ciudad, en memoria de las víctimas de los atentados terroristas perpetrados el 16 de mayo de 2003, que dejaron 45 muertos, entre ellos cuatro ciudadanos españoles. La placa, colocada en un jardín del centro de la ciudad, lleva la inscripción "En memoria de las víctimas del 17 de mayo de 2003 en Casablanca", y los nombres de los marroquíes y extranjeros muertos en los atentados. "El terrorismo no pasará", podía leerse en banderolas colocadas con esa ocasión.
La necesidad para los dos países de unir sus esfuerzos en la lucha antiterrorista quedó en evidencia tras los atentados del 11 de marzo en Madrid, atribuidos a un grupo islamista marroquí. AFP