SALTO | Luis Alberto Perez
Las lluvias de los días miércoles y jueves que se extendieron a la zona Norte del complejo hidroeléctrico de Salto Grande, más aquellas que se originaron en las nacientes de los afluentes que desembocan en la cuenca próxima, determinarán que para fines de este mes el lago pueda alcanzar una marca de 34 metros, prácticamente tres más del nivel en que se encontraba anoche.
Si bien en las esferas de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande esta noticia se maneja con cautela y en un ámbito muy cerrado, fuentes del organismo dijeron a El País que a partir de los primeros días de mayo, otra será la situación con la recuperación del embalse y en la producción de energía también al estar ya a un escaso metro de su nivel normal.
Hubo puntos del departamento, con afluentes como el Río Arapey, con 170 milímetros de precipitaciones, mientras que en otros éstas no pasaron de los 30 milímetro, pero anteriormente existieron algunos chaparrones también, lo que ha sido una sumatoria en beneficio de Salto Grande.
Esas torrenciales lluvias, que por otra parte terminaron con la sequía en los campos en un vasto sector de este territorio, provocaron la interrupción de caminos departamentales en jurisdicción de la seccional 11 con el desborde de los arroyos Paso del Horno y Picada Yubín.
La producción energética en Salto Grande, se mantiene incambiada y es del orden de los 3.500 megavatios horarios por día y así se mantendrá, aunque vaya aumentando el nivel del lago, de acuerdo a los datos recabados en la Comisión Técnico Mixta de la represa.