BRASILIA - El presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció hoy la liberación de 180 millones de reales (un poco más de 60 millones de dólares) para el área de seguridad pública y al sistema penitenciario de los estados.
La primera parcela de unos 14,7 millones de dólares será liberada inmediatamente, y uno de los primeros estados a ser contemplados será Rio de Janeiro, uno de los más afectados por la violencia, que recibirá 4,5 millones de dólares.
"La idea del Ministerio de Justicia es estimular los estados a mantener una asociación con el gobierno federal, reforzando el Sistema Único de Seguridad Pública (SUSP", dijo el titular de la pasta, Marcio Thomaz Bastos.
El ministro de Justicia señaló que los recursos continuarán siendo liberados, pues el objetivo es establecer el intercambio de informaciones y una gestión integrada -gobierno federal y gobiernos provinciales- para un mejor y eficaz combate a la violencia, señaló el ministro.
A partir de mayo, la Secretaria Nacional de Seguridad Pública (Senasp) y el Departamento Penitenciario Nacional (Depen), ambos vinculados al Ministerio de Justicia, comenzarán a recibir fondos de los estados para inversiones. "Solo en el área de la seguridad pública, la Senasp tiene recursos el orden de cerca de 123 millones de dólares para invertir este año", dijo.
Estos recursos llegarán a algunos estados en buena hora, como Rio de Janeiro, donde la población está dominada por el miedo con la guerra que libran bandas de narcotraficantes por el dominio de los más lucrativos puntos de venta de drogas en su homónima capital, señalaron analistas políticos.
Hace dos semanas, los habitantes de los lujosos barrios de la zona sur de la ciudad fueron sorprendidos por una banda de una favela (barrio marginal) intentó invadir otra en la misma zona sur.
Los bandidos de la favela de Vidigal, en una operación osada cerraron una importante vía de ligación de varios barrios de la zona sur para robar autos para conducirlos hasta la vecina Rocinha, que vende cerca de 10 millones de reales (unos 3,4 millones de dólares) por semana de drogas, según la policía carioca.
La situación fue controlada después que tropas de la Policía Militarizada ocuparon la Rocinha. El cabecilla del narcotráfico local murió en un enfrentamiento con la PM, pero el cabecilla de la banda invasora logró huir y está siendo procurado en todas las regiones de Rio de Janeiro. Esa guerra causó la muerte de 12 personas, la mayoría malhechores.
El pasado domingo, ocurrió un nuevo estallido de un violento motín en una cárcel pública del amazónico estado de Rondonia, que solo acabó el jueves último, con un saldo trágico: 14 presos asesinados por los propios compañeros. Dos de ellos fueron decapitados y uno descuartizado.
AFP