La Policía propondrá colocar un "botón de pánico" a restaurantes

| Los asaltantes se llevaron unos 5.000 pesos de la caja y unos 2.500 dólares de algunos de los comensales

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RENZO ROSSELLO/ GUSTAVO TRINIDAD

El copamiento del lunes de noche al restaurante La Casa Violeta en Pocitos confirmó a la Policía la existencia de una banda bien organizada que planifica y ejecuta estos atracos. Fue magro el botín con el que se alzaron en esta oportunidad los delincuentes —unos $ 5.000 del establecimiento y distintas sumas de dinero a los clientes que no sobrepasarían los U$S 2.500 en total — y que lograron apoderarse de varias tarjetas de crédito de aproximadamente una docena de comensales, de los 50 que estaban en el local del la rambla y 26 de Marzo.

La Policía sugerirá a los propietarios de restaurantes instalar un botón de pánico para estos casos.

"Fue un golpe muy audaz, de eso no cabe duda, actuar en un lugar como ese donde pueden encontrarse con personas armadas o que le hagan frente, la situación pudo haber derivado en una situación dramática", apuntó por su parte el jefe de Policía, Nelson Rodríguez Rienzo.

La investigación que llevan en forma conjunta los detectives del Distrito de la Costa y los investigadores del Departamento de Hurtos y Rapiñas de la Jefatura halló similitudes y diferencias con los otros tres atracos a locales gastronómicos ocurridos en febrero y marzo pasados. Fuentes de la investigación señalaron que si bien ya se había capturado a tres individuos vinculados con atracos a restaurantes, no se descarta que los autores de este golpe hayan formado parte del mismo grupo. Entre los detenidos y procesados en aquella oportunidad (ver nota aparte) había un ex funcionario policial.

Entre tanto, y luego de una reunión entre dirigentes de la Asociación de Hoteles y Restaurantes con el jefe de Policía, Nelson Rodríguez Rienzo, se dispuso una vigilancia especial en toda la zona costera donde hay locales gastronómicos.

La medida, además de dar mayor seguridad a los comercios, procura evitar lo que a nivel policial se maneja como posibilidad en cuanto a un nuevo atraco de estas características. El jefe de Policía indicó a El País que en una futura reunión con los propietarios de locales gastronómicos se plantearán varias medidas a poner en práctica en los establecimientos, como por ejemplo la instalación de un botón de pánico directamente conectado a la central del 911.

EL ASALTO. Poco después de las 21.30 del lunes tres hombres relativamente jóvenes, entre 25 y 35 años, entraron por la parte trasera del establecimiento de rambla Armenia y 26 de Marzo. Los empleados que se encontraban en ese sector del local alcanzaron a ver los rostros de los individuos poco antes de que se lo cubrieran con pasamontañas y los cuellos de sus camperas. Según relataron a El País empleados que se hallaban en el local y solicitaron la reserva de su identidad, los delincuentes se mostraban tensos y muy probablemente bajo los efectos de estimulantes.

Empuñando armas automáticas los delincuentes, ahora con los rostros cubiertos, se dirigieron al salón donde tras reducir al encargado y a los empleados comenzaron a exigir el dinero a varios comensales. Un ciudadano extranjero que se encontraba en la barra del restaurante recibió un culatazo en la cabeza cuando fue abordado por uno de los individuos que, perentoriamente, le exigió dinero pero como el turista no hablaba español y no podía comprenderlo despertó la iracunda reacción del maleante.

Tras apoderarse de dinero y otros efectos de una docena de comensales, los delincuentes se dieron a la fuga rápidamente. "¡Viene la Policía!", gritó uno de ellos en el momento de escapar por el mismo lugar donde habían ingresado.

Uno de los empleados había conseguido encerrarse en un baño del local y desde allí llamó al 911 por el celular. Minutos más tarde varios móviles policiales rodearon la zona y buscaron indicios de los maleantes sin éxito. La mayoría de los clientes que se encontraban en la parte delantera del recinto no se habían enterado de que había ocurrido un copamiento.

Ayer los responsables de "La Casa Violeta" se excusaron de dar mayores detalles en relación al incidente.

"Nos reunimos con autoridades de la Jefatura de Policía y nos prometieron una vigilancia especial. Sin desmedro de esto nosotros contratamos un servicio 222. Seguimos trabajando con ellos en las tareas de reconocimiento", dijo a El País el hijo del propietario del restaurante "La Casa Violeta", que estaba presente durante el copamiento. "Queremos bajarle el perfil al tema porque en estos casos la difusión sobredimensionada no le hace bien a nadie", indicó el joven empresario.

VIGILANCIA. El tema fue tomado con profunda preocupación por parte de la Jefatura de Policía de Montevideo. Por lo pronto se designó a un equipo de la Dirección de Investigaciones para que realice una discreta vigilancia en los restaurantes más selectos y en forma sorpresiva.

"Vamos a propiciar una reunión más amplia con todos los dueños de restaurantes para intercambiar ideas", señaló el inspector Rodríguez Rienzo. El jerarca indicó que en la reunión se les propondrá a los empresarios gastronómicos mecanismos especiales de vigilancia, así como la instalación de un "botón de pánico" directamente conectado a la Central de Operaciones del 911, similar al existente en instituciones financieras y otros locales.

A juicio del jerarca quienes ejecutaron el atraco eran meros delincuentes comunes. "No encontramos razones para pensar que se trate de otra cosa que de rapiñeros comunes que incluso pudieron actuar bajo los efectos de drogas, ya que estaban muy nerviosos", apuntó el jerarca policial.

Las medidas especiales de patrullaje comenzaron a aplicarse desde ayer mismo, indicó el jefe Rodríguez Rienzo. Patrullas con efectivos uniformados del Distrito de la Costa, móviles de Radio Patrulla y el equipo de Investigaciones que actúa de civil comenzaron a recorrer todo el circuito gastronómico de la franja costera de la ciudad.

(Producción: César Bianchi)

Antecedentes

7 DE FEBRERO. Cuatro hombres copan el restaurante "Los Francesitos" ubicado en San Marino y Rambla República de México. Un cliente fue golpeado y la cajera recibio un culatazo de otro de los delincuentes. Veinte comensales fueron obligados a tirarse al piso y a dejar todos los objetos de valor sobre sus mesas. Uno de los delincuentes había solicitado que lo dejaran pasara al baño minutos antes de la rapiña. La dueña alcanzo a discar el 911 de emergencia pero no pudo hablar porque el movimiento fue advertido por los delincuentes.

21 DE FEBRERO. Cuatro hombres coparon el restaurant Código Bar y redujeron a cerca de 15 personas para obligarlos a dejar sus objetos de valor sobre las mesas. Luego de vaciar la caja registradora se dieron a la fuga en un auto que los esparaba cerca del restaurante.

24 DE FEBRERO. Un delincuente fue muerto en la esquina de Avenida Italia y Mataojo. Los delincuentes fueron interceptados en el cruce de Presidente Oribe y José Batlle y Ordóñez por el coche policial que comenzó la persecución. Jorge Rodríguez Carranza (30) falleció en el tiroteo, fueron capturados los otros dos delincuentes, a los que se les incautó una escopeta de caño recortado, una pistola y un revólver calibre 38. Los maleantes viajaban en un auto robado. La Policía estimó que se trataba de dos integrantes de la banda que venía copando restaurantes.

1º MARZO. Es el turno de la Chivitería "Marcos" y estación de servicio ubicada en Coimbra y General Paz. Eran las 21.30 horas cuando dos hombres fuertemente armados y con gorras de lana y bufanda que escondían sus rostros llegaron en un auto y encañonaron al pistero. Luego de despojarlo de todo el dinero que tenía encima lo golpearon con la culata en el cráneo. Desvalijaron la caja de la estación de servicio y luego siguieron con la chivitería. Allí redujeron a todo el personal y a cerca de veinte clientes.

16 DE MARZO. Tres hombres fueron capturados y procesados por copamientos a restaurantes y estaciones de servicio. Uno de ellos perteneció a la institución policial hasta que fuera dado de baja. Se trató de N.R.F. de 29 años, J.M.F. de 30, y J.C.G.M. de la misma edad. Los detenidos fueron plenamente reconocidos por las víctimas.

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