"La prioridad es combatir al delito organizado"

| El jerarca está preocupado por las organizaciones que roban vehículos o fincas y canjean el producido por drogas. Crecieron los hurtos a domicilio y cada día roban 11 autos en Montevideo. Sólo se recupera la mitad, porcentaje muy bajo a juicio del jefe policial

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RENZO ROSSELLO

Para el nuevo jefe de Policía de Montevideo, el inspector principal Nelson Rodríguez Rienzo (54) sus prioridades están en el combate al delito organizado y en el fortalecimiento de las comisarías barriales. El jerarca, que asumió el miércoles pasado luego que el inspector general (retirado) José Pedro Delgado se alejara del cargo para dedicarse de lleno a la política, tiene varios frentes abiertos.

En lo interno, la Jefatura de la capital se encuentra abocada a una profunda reestructura. La reformulación de la red de comisarías en nuevos distritos, la creación de cuerpos de detectives para investigar delitos menores, el fortalecimiento del Servicio 911 y de Radio Patrulla, la idea de potenciar a la Dirección de Investigaciones como cuerpo dedicado a combatir organizaciones delictivas son las prioridades del cronograma de trabajo. Pero también la situación de los propios funcionarios policiales, que perciben magras remuneraciones, muchos de ellos residiendo en plenas zonas rojas, hacen también a una situación interna compleja.

Durante la entrevista concedida a El País, el inspector Rodríguez Rienzo reflexionó acerca de la influencia del consumo de drogas altamente tóxicas, como la pasta base de cocaína, en conductas delictivas más violentas. El jerarca se propone atacar a las redes organizadas que operan desde el robo de vehículos y fincas, hasta los traficantes de drogas. Sabe que no contará con más recursos, pero se propone cambiar la estrategia policial para combatir en todos los frentes con la misma fuerza de efectivos.

—La Jefatura en este momento está en medio de una reestructura profunda de su organización, que se ha echado a andar hace varios meses, ¿cómo está funcionando?

—Sí, desde noviembre se ha puesto en práctica el nuevo sistema de distritos. Esta es una experiencia piloto, nosotros la estamos monitoreando permanentemente, viendo cuales son los resultados que vamos obteniendo, qué es lo que nos dicen nuestras, pero también qué es lo que nos está diciendo la población. Si el servicio que está recibiendo es el que nosotros queremos, el que hemos planificado, o si de alguna manera no estamos cumpliendo con los requerimientos de la comunidad.

—¿Y la conclusión que saca de ello, cuál es entonces?

—Por ahora la conclusión es que tenemos que hacer algunos retoques, principalmente en lo que respecta al fortalecimiento de las comisarías como lugares base. En ese sentido, ya hemos convenido con el director de Seguridad de aumentar las dotaciones en las comisarías, de poner personal de jerarquía, un subcomisario que atienda a las personas que se presenten por cualquier motivo, aunque después sea derivado al distrito que corresponda, pero en esa comisaría el oficial le va a recibir la denuncia aunque no sea la jurisdicción y después por el sistema computarizado que tenemos podemos rápidamente derivarlo al distrito correspondiente. Ese es uno de los temas que tenemos en el haber y por el cual ya nos hemos reunido, estamos tratando de poder mejorarlo, es decir lo relativo a la atención en la comisaría. Porque la comisaría si bien dejó de ser la base principal de la Dirección de Seguridad, no deja de tener su rol protagónico para el vecino, evidentemente que es el lugar de referencia, eso no queremos perderlo.

—Se han escuchado comentarios de los propios funcionarios de los problemas que enfrentan con esta nueva forma de organización y lo que más se siente es el planteo de la falta de personal.

—Indudablemente el sistema que estamos aplicando implica la utilización de más efectivos, porque las comisarías o los distritos tienen un cuerpo nuevo, que se llama Cuerpo de Detectives, que ¿de dónde fueron extraídos? Fueron extraídos de los policías que estaban cumpliendo el servicio normal de calle y ahí se redujo un poco la fuerza efectiva del patrullaje.

—Sin embargo, por los informes conocidos, el área de detectives funciona satisfactoriamente.

—Se multiplicaron los procedimientos, los operativos. Es un poco lo que a veces no se ve en este tipo de resultados, y la gente dice tengo menos patrullaje, tengo menos policías en mi barrio, los policías que estaban ya no están... En fin, hubo que ir acomodando las fuerzas para distribuirlas. El tener casi todo el poderío concentrado en los distritos nos permite que, si hay un problema en algún lugar los podemos rápidamente enviar hacia ese punto, o lo mismo si tenemos demanda de seguridad de vecinos en determinada zona podemos enviar todos los policías que queramos a esa zona. Como lo hicimos por ejemplo en la zona de 8 de Octubre y Vera, una zona que a raíz del lamentable incidente con el almacenero muerto nos enteramos — porque había pocas denuncias — de que estaba siendo bastante conflicitva, asolada por un grupo de delincuentes. Pusimos un grupo de patrullaje con Guardia Republicana, patrullero, Plantel de Perros, y bueno nos han llamado para agradecernos, para decirnos que ahora están tranquilos en sus comercios y en sus casas.

—¿Hay alguna corrección de líneas de trabajo, o ciclo que se haya cumplido y se vaya a modificar?

—Sí. Desde hace un tiempo a esta parte, y el ex jefe (José Pedro) Delgado compartía conmigo la inquietud, potenciar de alguna manera el trabajo que realiza la Dirección de Investigaciones, porque desarrolla un trabajo de investigación propiamente dicha a nivel policial para someter a los delincuentes a la Justicia, previo a obtener pruebas. A nuestro entender no estaba funcionando bien. Porque tenemos un déficit bastante importante en lo que respecta al robo de vehículos, que en Montevideo es importante, estamos en un promedio casi de once vehículos por día y el índice de recuperos es bastante bajo, estamos entre un 54 a 58%. Pero detrás de todo esto, no son cosas que ocurren al azar, no se trata del robo de un vehículo para utilizarlo en pasear y luego dejarlo abandonado, no. Acá el robo de vehículo se está haciendo para desmantelarlo, para sacarle todas las piezas y después comercializarlas. Pero entonces hay organizaciones que están detrás de todo esto, entonces hay talleres, hay gente que utiliza esos respuestos que se sacan de los vehículos robados, principalmente de gasoleros, ya que para convertir los vehículos a nafta en gasoleros utilizan los vehículos robados. Y todo eso nos tiene preocupados. ¿De qué manera podemos atacar ese problema? Bueno, que Investigaciones se preocupe de trabajar más, de lograr información y desmantelar las redes que están organizadas. No sólo los compradores, sino los que hacen el negocio comprándoles a los que roban. Son organizaciones que queremos de alguna manera entrarles, y vamos a empezar a entrarles un poco más, con talleres, y todo tipo de gente vinculada a los desguazaderos.

—¿Cuando usted habla de fortalecer más el trabajo de Investigaciones, se refiere a dotarlos de más efectivos?

—No, los efectivos los tiene. De alguna manera despertarles un poco más el interés y marcarles políticas de trabajo distintas a las que llevaban hasta ahora. De repente se dedicaban más a delitos menores, algo en lo que vienen trabajando más los grupos de detectives de los distritos y por lo tanto debemos aprovechar esa "mano de obra ociosa" que nos quedaría, al ser sustituido un poco el trabajo de investigaciones en los delitos pequeños por los detectives, nos quedaría un importante grupo de Investigaciones que se debería dedicar a trabajar más con las organizaciones delictivas. Lograr información, hacer trabajo de inteligencia, para después lograr desmantelar las redes que hay detrás de todo esto, no sólo del robo de vehículos, sino del robo de computadoras, por ejemplo. Las computadoras son robadas ¿y adónde van, quién las compra, quién las vende? También se les sacan todas sus piezas para venderlas. Los medicamentos, en algún lado se comercializan, vamos a empezar a trabajar en las ferias vecinales donde tenemos información de que se comercializan cosas hurtadas. Tenemos un decreto del Poder Ejecutivo que nos permite incautar las cosas robadas que se venden, aquellas que no justifiquen su procedencia. Todo esto es lo que yo quiero que, de alguna manera, Investigaciones lo haga porque de esta forma reducimos de un modo importante las posibilidades de robar, ya que si no hay quien compre.

—¿Eso es lo que a nuestra escala se puede llamar delito organizado, como el existente en otros países?.

—Sí, claro. No tiene las mismas dimensiones que en otros países, pero sí es importante. Es donde está aumentando la sensación de inseguridad por todo este tipo de problemas.

—¿Del abanico de delitos que tiene que enfrentar hoy la Policía, cuál es el que más preocupa?

—Los delitos con violencia, con uso de armas de fuego con personas lesionadas o muertas, felizmente en nuestro país es insignificante, realmente. Cuando ocurre un caso es muy comentado, ocupa las portadas de los diarios y la preocupación de la Policía por aclararlos y generalmente se aclaran. Lo que sí nos preocupa a nosotros, que aumenta mucho la sensación de inseguridad en la gente son los robos en fincas, cuando le desvalijan la casa y le llevan los efectos que uno ha conseguido con tanto sacrificio. Este realmente es uno de los problemas más acuciantes, no hay violencia, pero a uno le causa una tremenda bronca llegar a su casa y encontrarse que le han llevado las cosas.

—Usted estuvo mucho tiempo al frente de la Brigada de Narcóticos, pero en estos últimos tiempos las cosas han cambiado y han aparecido otras sustancias como la pasta base, mucho más peligrosa y adictiva. ¿Es frecuente que la Polcía encuentre el tema de la droga vinculado a otros delitos?

—Bueno el tema drogas, que lo conozco en profundidad por haber trabajado diez años en esa materia, es un tema bastante complejo y multifacético. Abarca por un lado la producción, la venta, el tráfico, y por otro lado a la víctima o el consumidor. O sea que es un tema que hay que atacarlo en todas sus ramificaciones, pero obviamente es un tema que no está separado del robo, de la rapiña, o de un arrebato. Una gran cantidad de personas que viven del delito lo hacen para obtener dinero para poder comprar drogas. Pero tampoco estos son los verdaderos delincuentes, el verdadero delincuente es aquél que vende la droga, que trafica, que se las ingenia para entrar cantidades importantes al país y que está obteniendo ganancias importantes y a veces está quedando un poco desapercibido.

—¿Se está advirtiendo, a causa del consumo, un mayor grado de violencia en los delitos?

—Exactamente, bajo los efectos de drogas el individuo queda totalmente desinhibido puede cometer delitos tremendos, violentos. El uso de la pasta básica de cocaína es uno de los temas que lamentablemente está llegando a nuestro país. Esta es una droga impura, que todavía contiene todos los elementos químicos que se utilizan para el procesamiento de la cocaína y es sumamente tóxica, adictiva más que nada, y destruye a muy corto plazo el sistema nervioso central.

—Trascendió que este último caso de homicidio ocurrido en zona de Maroñas, donde fue ultimado por un menor un hombre de 73 años, que lo hizo para procurarse dinero y comprar pasta base, ¿es así?

—Nosotros esos extremos no los confirmamos. Sí hubo una información un poco ambigua de que eran consumidores de drogas. Pero la violencia que utilizaron para golpear a este hombre y matarlo es que nos da una pauta de que se trata de jóvenes que, de alguna manera, estaban estimulados.

Aumentaron los robos en Turismo

—¿Cómo fue esta semana de Turismo en relación con robos en fincas?

—Este turismo fue muy agradable, con muy buenas temperaturas y salió muchísima gente y el hurto que hubo en fincas aumentó un poco respecto al año pasado. Nosotros estamos manejando algunos datos estadísticos de que aumentó por lo menos un cinco por ciento el hurto en fincas, entre el año pasado y este, comparando las semanas de turismo, de repente la situación económica de este año es un poquito mejor que el año pasado y la gente salió más, todos esos factores inciden.

—¿En el robo de fincas aparece también el delito organizado?

—Hacia eso también apuntamos con la Dirección de Investigaciones, a desmantelar estas redes de compradores de efectos hurtados. La mayoría de los delincuentes, cuando roban un televisor y lo convierten en dinero rápidamente para comprar droga u otros fines, pero después esa mercadería para algún lado va. Nosotros tenemos un déficit en el recupero de estas mercaderías. También ese enfoque está dentro de la planificación de nuestro trabajo en ese sentido mejore.

—El jefe Delgado había hecho una observación similar, en cuanto a lo que no se estaba consiguiendo. ¿Qué se puede hacer para mejo- rar eso?

—Lo que hemos planificado que de alguna manera la Dirección de Investigaciones se dedique a trabajar profesionalmente, que dedique la mayor parte de sus efectivos a trabajar en estos casos. Que trabaje con sus informantes, el trabajo permanente con Policía Técnica en la detección de huellas que es muy importante, nunca debemos ignorar la importancia que tiene la Policía Técnica en nuestro país que a veces no la sabemos utilizar. Una fuente de pruebas muy importantes en la medida en que sepamos cómo utilizarlas, algo que venimos haciendo con ellos reuniéndonos desde la semana pasada, para atacar los robos en fincas, obtener huellas y eso nos permita identificar a los autores.

—Se había hablado de poner más peritos en las calles.

—En ese sentido, como Técnica no tiene el personal suficiente, el nuevo sistema que aplica la Dirección de Seguridad contempla también una parte pericial que está dando sus buenos resultados. Son policías que han hecho curso y se han capacitado para levantar huellas, que luego son cotejadas en Técnica.

Semana Santa hubo 5% más de hurtos a viviendas

—Varias veces se ha dicho que la Jefatura tiene déficit de personal, se ha hablado de la necesidad de un millar más de efectivos, ¿qué se puede hacer para subsanar ese problema?

—Es un tema bastante difícil que el ex ministro (Guillermo) Stirling lo manejó muy bien en su oportunidad, porque nos dio una gran cantidad de personal para Montevideo sacando vacantes del interior, de repente en perjuicio de las jefaturas del interior viendo que la problemática de la capital era importante y logramos de alguna manera mejorar el número de efectivos. No es el suficiente, no es el adecuado, pero acá también hay otros temas que juegan un rol importante.

—Mejores remuneraciones, mejor calidad de vida para los policías es algo a lo que usted aludió al asumir.

—Sin duda que es otro de los temas importantes, porque a veces es mejor calidad que cantidad. Y calidad implica que el policía esté bien capacitado, preparado, que esté bien remunerado, que su familia esté tranquila, que él pueda dedicar sus ocho horas de trabajo permanente, con total vocación y después pueda irse para su casa a descansar tranquilo. Sabemos que esa no es nuestra realidad, no podemos ser utópicos, pero el complemento que el policía necesita con el servicio 222 es el que de alguna manera ha desmejorado la actuación de la Policía en algunos sentidos, no nos permite exigirles el máximo de rendimiento porque evidentemente no pueden rendir ocho horas si termina el servicio y tiene seis o cuatro de 222, el policía está cansado y no tiene los recursos para vivir adecuadamente. Hay un porcentaje importante de policías viviendo en zonas marginales, conviviendo con delincuentes, es otro de los temas que estamos trabajando y buscando soluciones.

Una larga carrera

El inspector Nelson Rodríguez Rienzo es casado y padre de dos hijos. Nació en Montevideo el 27 de setiembre de 1949 e ingresó al instituto policial en marzo de 1967, para egresar como oficial. Al ascender ocupó numerosos puestos de mando al frente de unidades operativas, tanto como titular de las comisarías 10ma. y 5ta. Durante diez años fue jefe de lo que actualmente se conoce como la Brigada Nacional Antidrogas. Posteriormente se desempeñó como director de personal de la Jefatura capitalina, y fue sucesivamente director de Seguridad y de Investigaciones.

Rodríguez Rienzo se graduó en diversos cursos y seminarios en el exterior. Control de Drogas, en un curso dictado por la DEA (agencia antidrogas estadounidense), estrategias contra el narcotráfico en Alemania, combate al crimen organizado en Japón, balística forense en España y recibió el curso de observador para Misiones de Paz de Naciones Unidas.

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