SAO PAULO.- La policía federal dijo hoy que fueron encontrados los cadáveres de 26 buscadores de diamantes en una remota reserva indígena amazónica, una semana después de que se difundieron informes que indicaban que fueron masacrados por indígenas del área.
Firmino Aparecido, jefe policial de la ciudad de Espigao d Oeste, en el estado de Rondonia, expresó en entrevista telefónica que tomará al menos dos días recuperar los cadáveres de la reserva natural, localizada a unos 100 kilómetros de esa población.
Aparecido manifestó que los 26 hombres fueron atacados a disparos por los indígenas de Cinta Larga. La policía había encontrado los cadáveres de otros tres el domingo pasado.
"Los cadáveres estaban desparramados en un radio de un kilómetro", expresó.
Marcos Aurelio Pereira de Moura, director de la policía federal en el estado de Rondonia, dijo que helicópteros de la policía sobrevolaban la reserva natural en un intento por localizar y recuperar los cadáveres.
Hace una semana, la policía federal recibió por primera vez informes de que los indígenas Cinta Larga supuestamente habían masacrado docenas de buscadores de diamantes que ingresaron a la reserva Roosevelt de Rondonia.
Se sospecha que en ese sitio, ubicado a unos 2.000 kilómetros al noroeste de Sao Paulo, están las mayores reservas de diamantes de toda América del Sur.
Las oficinas federales indígenas de Rondonia y Brasilia no respondieron los llamados efectuados el sábado.
El domingo pasado, las autoridades encontraron tres cadáveres en un área donde los sobrevivientes dijeron que fueron atacados. La policía estimó que unos 150 mineros que no pertenecían a las tribus aborígenes permanecían en la reserva en ese momento.
El miércoles la policía de la ciudad de Espigao d Oeste dijo que había estado en contacto, a través de teléfonos satelitales, con un grupo de cateadores que dijo haber recuperado 19 cadáveres y buscaba otros 14.
No queda claro qué pudo haber provocado el ataque, ni cuántos buscadores de diamantes fallecieron.
Citando información de personas locales que buscan estas piedras preciosas, Aparecido dijo que en la reserva podrían permanecer los cadáveres de al menos otros 30 cateadores.
Manifestó que al menos 100 indígenas Cinta Larga que vivían en Espigao d Oeste abandonaron la ciudad por temor a represalias de los buscadores de diamantes.
Las tensiones entre los cateadores y los indígenas han sido frecuentes en los últimos años.
Las leyes brasileñas prohiben la explotación minera en las reservas indígenas, pero numerosos jefes aborígenes se han llenado de dinero cobrándole a los buscadores de diamantes el acceso a las reservas.
Los funcionarios gubernamentales no realizaron declaraciones sobre el incidente.
Pero Egon Heck, un importante miembro del Consejo de Misioneros Indigenistas, avalado por la iglesia católica, responsabilizó por la violencia a la falta de políticas gubernamentales para proteger a las reservas aborígenes.
"Desafortunadamente las autoridades no hacen nada para evitar los enfrentamientos entre los pobres, que son comunes desde los tiempos de la colonia", consideró Heck.
AP