MADRID | ANSA y EFE
Al menos cinco de los seis terroristas islámicos buscados por la justicia española, y entre ellos el "cerebro" de los atentados del 11-M, murieron en el suicidio colectivo que llevaron a cabo los extremistas el sábado de noche en un edificio de la localidad de Leganés, 58 kilómetros al noreste de Madrid.
El gobierno español dio por desarticulado el núcleo de la célula islámica responsable de los atentados del 11 de marzo en Madrid, aunque continúan las investigaciones para aclarar todos los detalles de la trama y determinar si existen otros miembros del grupo que hubieran podido evadirse.
Entre los cinco que se suicidaron mediante la detonación de explosivos al verse cercados por la Policía se encuentra Serhane Ben Abdelmajid, conocido como "El Tunecino" y presunto coordinador de las acciones de Madrid, que causaron 191 muertos y unos 1.500 heridos.
"El Tunecino" era una de las seis personas contra las que el juez de la Audiencia Nacional española encargado del sumario del 11-M, Juan del Olmo, había dictado esta semana orden de busca y captura internacional.
IDENTIFICACIONES. Otra de las personas sobre las que pesaba este mandato era el marroquí Abdennabi Kounjaa, alias "Abdallah", quien también se inmoló el sábado haciendo detonar una potente carga explosiva en el piso en el que se encontraba atrincherado junto con sus compañeros.
Otro de los suicidas ha sido identificado como Asri Rifaat Anouar, mientras que por el momento no se ha informado de la identidad de los dos restantes, uno de los cuales llevaba un cinturón de explosivos adosado al cuerpo.
La Policía estima que uno de los cadáveres podría ser el de Jamal Ahmidan, conocido como "El Chino", considerado el "número 2" de la masacre de Atocha, y también objeto de la orden de busca y captura internacional.
"El Chino" fue, según la Policía, quien alquiló la casa localizada en Chinchón para preparar los explosivos utilizados el 11 de marzo.
La Policía Científica tuvo dificultad para identificar los cuerpos ya que sus restos se esparcieron en un radio de 60 metros y cayeron en la piscina de la urbanización, que fue evacuada.
ASEDIO. En el piso donde se parapetaron los presuntos terroristas se encontraron diez kilos de Goma 2 ECO sin explotar y 200 detonadores de cobre, así como algunos explosivos ya preparados para instalarlos inmediatamente.
Los detonadores de cobre y la Goma 2 ECO coinciden con los empleados en los atentados de Madrid contra cuatro trenes y con la bomba desactivada el viernes en la vía del tren de alta velocidad que une la capital española con la ciudad de Sevilla (sur del país).
El suicidio colectivo de los terroristas provocó la muerte del subinspector del Grupo Especial de Operaciones (GEO) Francisco Torrontera y heridas a otros 11 agentes que se disponían a asaltar la vivienda de Leganés.
Ante la presencia policial, los terroristas comenzaron un tiroteo, mientras los agentes policiales —que desalojaron el edificio previamente y acordonaron la zona— fueron reforzados por los GEO (cuerpo de élite de la policía española).
Entonces los terroristas amenazaron con volar el edificio y cuando se agotaba el ultimátum que habían dado, pidieron a los agentes que subieran a la vivienda a hablar pues, según dijeron, iban a rendirse.
TRAMPA. En realidad los terroristas no tenían intención de rendirse y habían aprovechado el tiempo del asedio para, entre cánticos en árabe, lavarse todo el cuerpo, envolverse con ropas blancas y colocarse, al menos uno de ellos, un cinturón con explosivos a su alrededor.
Los agentes del GEO subieron al edificio, volaron la entrada de la vivienda, lanzaron gases lacrimógenos y les ordenaron que salieran desnudos de la vivienda, momento en el que se produjo la fuerte explosión.
En la deflagración, que provocó además cuantiosos daños en el edificio, los suicidas utilizaron entre 15 y 20 kilos de Goma 2.
En el armario de la vivienda la policía encontró dos mochilas similares a las utilizadas en la masacre de los trenes, con cinco kilos de dinamita Goma 2 en cada una, unidos a un detonador, que a su vez estaba conectado con cables a un celular, que sería utilizado como temporizador, igual que el 11 de marzo.
No obstante, se cree que de la redada policial de Leganés habrían podido escapar dos o tres terroristas: "La investigación se centra en la detención de algunos que pueden haber escapado, dos o tres personas, así como algunos colaboradores y las conexiones internacionales que pudieran existir", informó el ministro del Interior, Angel Acebes.
La primera baja de un agente GEO
MADRID
El subinspector policial muerto el sábado en la explosión provocada por los terroristas islámicos en Leganés es el primer miembro del Grupo Especial de Operaciones (GEO), el cuerpo de élite de la Policía española, caído en acto de servicio. Javier Torrontera, de 41 años de edad, llevaba 17 trabajando en ese cuerpo y a lo largo de su carrera participó en la detención y desarticulación de numerosas bandas organizadas.
Los GEO fueron creados en 1978 como una unidad especializada en terrorismo y en otras situaciones de grave riesgo. En sus 26 años de existencia, han desactivado 35 células armadas de ETA y los Grapo, liberaron a unas 400 personas secuestradas y actuaron en misiones de protección de delegaciones diplomáticas españolas en 28 países de Europa, Oriente Medio, América y el norte de Africa. ANSA