Al decidir quién podía ser la promesa olímpica de ayer, no hubo duda: Néstor Pías se llevó todos los votos. Con 23 años quedó primero en la general, después de ganar una tremenda etapa. Tiene todas las condiciones para ser un gran rutero porque, además de rodar bien, tiene la virtud de ser un buen contrarrelojero.
Dicen que es muy dócil y que quiere aprender; si es así, en poco tiempo estaremos en presencia de un protagonista de nuestro ciclismo.