Néstor Pías aprovechó la ira del Fénix

| El corredor del Alas Rojas pasó a ser nuevo líder y "calentó" a varios con su cambio de camiseta

MELO | JOSE M. BELLO

En el análisis de ayer respecto de lo que había ocurrido en la segunda etapa y lo que podía pasar a partir de eso, escribíamos: "La carrera no está terminada ni nada que se le parezca y sabemos que nadie se va a entregar, Fénix saldrá en busca de descontar minutos que lo pongan a tiro para poder jugarse entero en la crono. El Alas Rojas no cuenta en forma exclusiva la chance de Mascarañas ya que, de no suceder algo raro, tiene a Pías junto con Direna del Fénix para especular. El Villa Teresa no se va a quedar de brazos cruzados y planteará dura lucha y para todos ellos la de hoy puede ser una etapa clave". Pues bien. Lo que sucedió ayer en la carrera fue precisamente lo que preveíamos, ya que Fénix salió a jugarse entero para poder lavar la afrenta sufrida el sábado y lo hizo dando pelea desde que se bajó la bandera, buscando la carrera por todos los medios lícitos, siendo el promotor de una fuga en la que no corrió con la mejor parte ya que no ganó la etapa ni ningún corredor de la institución quedó como líder de la general, pero sí dio un paso enorme para ganar la competencia, ya que puso a Miguel Direna segundo en la general a unos pocos segundos del puntero.

Por otra parte el Alas Rojas tenía a Mascarañas ubicado entre los de arriba, y no alcanzó en el corte del pelotón, pero sí lo hizo Néstor Pías, que es su mejor contrarrelojero. Mientras tanto, el Villa Teresa hizo un enroque y cambió argentino por argentino, ya que bajó Prieto pero subió Giacinti, que también se revuelve en la crono.

Por último está lo del cubano Fuentes, de quien ayer su compañero Carlos Silva dijo que "anda y anda", y lo demostró al quedar cuarto en la general.

La etapa de la víspera fue tremenda, los ataques, sobre todo del Fénix, fueron incesantes y siempre respondidos por los rivales. Lo duro del trayecto con curvas reiteradas, grandes repechos y pendientes peligrosísimas, puso el marco extra para que la etapa tuviera el relieve que tuvo.

En determinado momento se formó en la delantera un grupo de 16 corredores donde estaba lo más granado de la competencia, pero eso no le servía al Fénix, que comenzó nuevamente a atacar, y allí fue clave lo hecho por Matías Médici, un corredor de equipo, sin egoísmo, quien trabajó ahincadamente para intentar sacar del pelotón a su compañero Miguel Direna, hasta que lo consiguió, y junto al salteño se fueron el cubano Fuentes, Pías y Giacinti.

A la hora de los méritos hay que ser justos y reconocer que el peso de la escapada lo sostuvieron Fuentes y Direna, ya que ni Pías ni Giacinti le tiraron un metro. Lo peor fue que en la hora del embalaje, sin haber trabajado nada, Pías embaló y se llevó la bonificación de 15’, lo que no cayó muy bien en la gente de Camino Maldonado

La malla oro otra vez cambió de dueño: hoy la lucirá Néstor Pías, pero la carrera no terminó; todavía esperan varios capítulos más que interesantes, sobre todo, por lo que será la apasionante contrarreloj.

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