Las exportaciones de mercaderías aumentaron un 42,4% en enero pasado frente a igual mes de 2003. La cifra difundida ayer por la tarde por el Banco Central del Uruguay superó los datos preliminares de exportación, difundidos en las últimas semanas, que habían indicado un crecimiento del orden del 29,4%.
PRODUCTOS Las ventas al exterior de carácter tradicional aumentaron un 67%, en tanto que las no tradicionales lo hicieron en 32%. La industria frigorífica aportó más de la cuarta parte del incremento total en las ventas al exterior.
Cabe recordar que en enero del año pasado aún no se había producido la reapertura del mercado estadounidense para las carnes uruguayas. Ello sucedió recién a fines de abril, por lo que es dable esperar que se repitan crecimientos interanuales de elevada magnitud al menos hasta las cifras del cuarto mes del año. Los datos preliminares (solicitudes de exportación) prevén un alza del 20% en febrero.
Los demás rubros que exhibieron repuntes con un peso considerable en el total fueron los de productos alimenticios diversos, extracción de madera, productos químicos y textiles.
PAISES. En cuanto a los destinos geográficos de las ventas, sobresalieron los repuntes en los embarques a Estados Unidos y Brasil, destinos que entre ambos explicaron más de la mitad del aumento de enero.
También crecieron los envíos hacia el resto de los países americanos y a la mayoría de los europeos, mientras que se produjeron algunos descensos a países africanos y asiáticos, como Corea, Hong Kong, Japón e Israel.
TENDENCIA. Las exportaciones han verificado incrementos por ocho meses consecutivos (nueve si se consideran los datos preliminares de febrero), y se han estabilizado en los últimos meses en torno a los U$S 200 millones.
De acuerdo con las cifras de Cuentas Nacionales difundidas recientemente, este dinamismo exportador ha resultado de fundamental importancia para la reactivación de la economía.
No obstante, teniendo en cuenta el fuerte descenso de los precios en dólares en el país, el aumento de los precios internacionales de los "commodities" y la reapertura de los principales mercados demandantes de carnes uruguayas luego del brote de aftosa, podría haberse esperado un dinamismo todavía mayor.