"Es la primera vez que INAC concurre a SIAL China, en Shanghai, y lo hace acompañado por una importante cantidad de operadores (frigoríficos Canelones, Carrasco, Colonia, Tacuarembó, Las Piedras, San Jacinto y dos brokers), que en el stand de Uruguay desarrollarán reuniones con importadores durante los tres días de la feria", explicó la Econ. Silvana Bonsignore, directora de mercados de INAC a El País. A su vez informó que en ese ámbito, donde se realiza un ciclo de conferencias, el presidente del instituto, Roberto Vázquez Platero, hará una presentación de Uruguay y de sus carnes, "explicando por qué estamos allí y quiénes somos, y qué atributos tiene el alimento uruguayo, que le permiten ser exportado actualmente a más de 80 mercados, pero que en volumen, envía el 80% a los países más desarrollados, lo que habla de su calidad y seguridad alimentaria".
SABER MAS. Por su parte el Ing. Agr. Lautaro Pérez recordó que China importa anualmente unas 30 mil toneladas de carne bovina, siendo sus principales proveedores Estados Unidos —hoy suspendido por el caso de vaca loca— y Australia.
"Hoy contamos con información del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) y de los reportes de nuestras embajada y consulados, pero queremos explorar un poco más profundamente el mercado, porque están cambiando sus hábitos y costumbres alimenticios, fundamentalmente en los ámbitos urbanos, sobre todo en la faja costera que va de Shanghai a Hong Kong, en el sur del territorio".
China se caracteriza por comprar cortes de delantero, de bajo valor, pero también por demandar menudencias. Sin embargo, también hay espacios para los cortes traseros, que van a hoteles y restaurantes de alto nivel, que reciben al turismo internacional.
Pérez, que desarrolla estudios de mercado para INAC, dijo que si bien ahora China es autosuficiente porque es un gran productor de carnes de cerdo y de pollo, tendrá un crecimiento fuerte de aquí en adelante, fundamentalmente por dos razones: por su crecimiento económico, que lleva a su población a demandar una mayor variedad de proteínas animales, y a su ingreso a la Organización Mundial de Comercio, que hará que desciendan los aranceles de importación, que se ubicarán en un 12% para la carne bovina y en un 15% para la ovina. "Si hasta ahora no ha sido un gran importador, se piensa que asumirá un mayor rol en tal aspecto de ahora en más", dijo.