Un juego de equívocos de sexo y género es lo que propone El crucero de las locas, comedia protagonizada por Cuba Gooding Jr., Vivica A. Fox y Roger Moore que se exhibe en varias salas montevideanas. Todo comienza cuando los dos principales personajes masculinos (Cuba Gooding Jr., Horatio Sanz), luego de la ruptura del primero con su novia (Fox), deciden pasar una semana de vacaciones en un crucero para solteros y solteras. Por supuesto, buscan aventura, romance y sexo, pero alguien comete un error.
O a lo mejor es a propósito. Alguien los inscribe efectivamente en un crucero de solteros, pero se trata exclusivamente de solteros "gays". En lugar de sol, juerga y relaciones ardientes, los personajes se encontrarán en una situación en la que lo más sensato puede ser tirarse al agua y nadar hasta la costa. Pero algo hace cambiar de opinión a Gooding: la presencia de la escultural Gabrielle (Roselyn Sánchez), la profesora oficial de baile y gimnasia del crucero, que tras una larga serie de relaciones fallidas ha decidido abandonar toda esperanza en el amo. No es fácil acercarse a esa mujer, y Gooding elige una táctica en principio paradójica: hacerse pasar por "gay", ocultando su verdadera personalidad bajo todo un despliegue de maquillaje y prótesis. Hay daños colaterales, claro, sobre todo cuando el crucero tiene que ir inesperadamente al rescate de un bote salvavidas donde se agolpan quince esculturales mujeres, e irrumpe en el asunto la ex-novia de Gooding intentando recuperarlo.
El asunto ha sido dirigido por Mort Nathan, quien fuera coguionista de la famosa Kingpin de los hermanos Farrelly y aquí también escribió el libreto en colaboración con William Bigelow. El elenco incluye igualmente a Lin Shaye (también cómplice habitual de los Farrelly: estuvo en Tonto y retonto y Locos por Mary), Victoria Silvstedt y otros. En Estados Unidos ha generado alguna controversia: sectores del movimiento ‘gay’ acusan al film de propagar "estereotipos negativos" acerca de su comunidad, aunque el crítico Roger Ebert ha podido señalar que estereotipos peores hay en el desfile anual del Día del Orgullo Gay. Una curiosidad adicional puede aportarla el veterano actor británico Roger Moore, quien a lo largo de su carea ha podido ser en televisión "El Santo" Simón Templar, y en cine el aguerrido agente James Bond 007, y que aquí aparece en un papel de ‘gay’ veterano y sabio, que intenta impone una dosis de sensatez en medio del disparate.