BUENOS AIRES | Silvia Pérez
Con los dientes apretados. Metiendo pierna fuerte en cada pan de césped de la Doble Visera. Recordándole a los "diablos rojos" cómo era la historia de la Copa Libertadores, porque regresaron este año después de larga ausencia, Nacional sacó un empate en Avellaneda que pudo ser algo más de no haberse hecho sacar la tarjeta roja Andrés Aparicio.
El tricolor volvió a plantear dura batalla en el exterior. Con su aguerrida defensa impidió que el fútbol de Independiente tuviera proyección ofensiva y sobre todo continuidad. Por otra parte, el elenco de Santiago Ostolaza fue el más incisivo a la hora de ofender, en especial en el primer tiempo, donde ya al minuto de juego tuvo una jugada peligrosa.
Pero no murió ahí el afán de Nacional por buscar la victoria, por conseguir los tres puntos que le aseguraran el primer puesto del Grupo 5. Tanto que el "diablo" fue más mansito que su número 10 (Damián Manso), porque Sebastián Viera no tuvo necesidad de extremarse en ninguna acción.
Del otro lado de la cancha, mientras tanto, Alejandro Mello estuvo muy cerca de mandar la pelota a dormir un rato en la red de Navarro Montoya y eso hizo que los bulliciosos hinchas mandaran a descansar largo rato a sus gargantas.
En el arranque del segundo tiempo Independiente quiso mostrarse un poquito más locatario, pero Nacional lo mató con una gran jugada. El centro de Federico Rariz lo interceptó Luis Romero y a los 52 minutos: 1-0.
Obligado por las circunstancias, el rojo se la jugó toda. Entró el uruguayo Sebastián García por el intranscendente Manso y la cancha comenzó a inclinarse hacia el lado de Sebastián Viera, quien una vez más respondió en forma impresionante.
Pero Nacional no se quedó quieto y un "jugadón" de Aparicio casi termina en gol. Claro que José Omar Pastoriza quiso meterle más presión a Nacional y por eso mandó a Hugo Morales a la cancha. Allí apareció otro fútbol. Mayor generación y más apertura a las bandas. Recién ahí, cuando iban 75 minutos, el partido "pintó" más para el empate del rojo que para el segundo del tricolor. Pero la historia no se modificaba, hasta que Aparicio cometió la enorme tontería de aplicar un golpe casi llegando a la última zona de Independiente y se ganó la roja.
Con diez hombres a Nacional le costó impedir el aluvión y de esa forma llegó el empate del uruguayo García. Con todo, pese a la igualdad, el bolso se aseguró un puesto entre los dos primeros del Grupo y tiene el primer puesto en sus pies, dado que cierra la llave en Montevideo ante El Nacional de Quito.