TRIPOLI, Libia - El primer ministro británico Tony Blair protagonizó hoy un encuentro histórico con el líder libio Moamar Kadafi, y luego afirmó que Libia puede ser un socio importante en la guerra contra el terrorismo si cumple su promesa de desmantelar sus armas de destrucción masiva.
Blair elogió, en una conferencia de prensa, los avances de Kadafi en el desmantelamiento de sus programas para la obtención de armas químicas, nucleares y biológicas, conforme anunció en diciembre, y agregó que su cooperación con Gran Bretaña y Estados Unidos es un aviso al mundo árabe.
"La adopción de la decisión de Libia, abierta y voluntaria, nos da esperanzas de poder construir una nueva relación con ella de cara al mundo moderno", indicó Blair.
"Quedé particularmente impresionado por la insistencia del coronel Kadafi en nuestro encuentro anterior no solamente del empeño libio de proseguir por este sendero de cooperación, sino su reconocimiento de que el futuro de Libia quedará mejor servido con la nueva relación con el mundo exterior y una causa común en la lucha contra el extremismo y el terrorismo de al-Qaida, que amenaza no solamente a Occidente sino al mundo árabe".
A cambio de la cooperación libia, Blair dijo que Gran Bretaña fortalecerá los lazos culturales y ofrecerá al país norafricano su cooperación militar.
Sin dar detalles específicos, Blair dijo que designará a un general británico como coordinador de defensa con Libia, lo que "brindará a Libia la oportunidad de mantener una nueva relación militar con el Reino Unido".
Blair fue recibido con sonrisas y apretones de manos por Kadafi.
Ambos dirigentes se sentaron separados por una mesilla y dialogaron con la ayuda de un intérprete en una tienda decorada con tapices verdes y amarillos con motivos de camellos y palmeras.
"Es agradable estar aquí finalmente, después de tantos meses", comentó Blair.
Kadafi respondió en un principio en árabe, pero luego usó el inglés: "Usted se esforzó mucho para realizar este encuentro y parece agotado".Gran Bretaña encabezó las gestiones diplomáticas para poner fin al aislamiento internacional de Libia. La visita de Blair la primera de un líder británico desde que Kadafi tomó el poder en 1969 es una recompensa al hombre fuerte libio por desmantelar su programa nuclear y renunciar al terrorismo.
"Creo que es una visita muy importante", dijo el ministro libio de Relaciones Exteriores, Abdel Rahman Shalqam. "Libia y Gran Bretaña desempeñan un papel muy importante en esta región del Norte de Africa y en el continente africano. Tenemos las mismas obligaciones. Intercambiaremos nuestros puntos de vista y analizaremos juntos la situación".
El vocero oficial de Blair dijo a los periodistas que ambos necesitan concordar una alianza para combatir el terrorismo.
"Lo que no pretendemos es que concordamos en todos los temas", agregó.
Shalqam dijo que Libia advirtió del peligro planteado por al-Qaida en las décadas de 1980 y 1990 "cuando Europa e incluso Estados Unidos respaldaban a esa gente".
"Para nosotros, son el verdadero obstáculo contra nuestro progreso. Van contra nuestra seguridad. Van contra las mujeres. Van contra la nueva cultura. Van contra la moderación política, contra cualquier cambio en la región", agregó el ministro.
Blair fue recibido con todos los honores por su contraparte libio Shukri Ghanim y Shalqam tras aterrizar en un avión alquilado a British Airways en el aeropuerto militar de Matiga, en el centro de Trípoli, donde pasó revista a una guardia de honor antes de dirigirse al campamento situado en las afueras de Trípoli, donde fue recibido por Kadafi.
Algunos sectores británicos criticaron el fortalecimiento de las relaciones con un estado considerado hasta ahora un paria de la comunidad internacional. Pero Blair dijo que los países que cooperan con la comunidad internacional deberían ser recibidos nuevamente en su seno.
"Por supuesto que existe siempre un riesgo", dijo ayer Blair en Lisboa. "Pero creo que es importante correr ese riesgo, especialmente si al hacerlo demostramos que además de adoptar medidas contra los estados que desafían el orden internacional, estamos dispuestos a tender la mano de la amistad si esos países están dispuestos a cumplir las normas de la comunidad internacional".
AP