Los desperfectos de la central de generación Güemes en Argentina el viernes pasado complicaron todavía más el panorama energético porque redujeron en 150 megavatios/hora adicionales las exportaciones desde ese país a Uruguay. Esto llevó a que el presidente de UTE, Ricardo Scaglia y el director de Energía, Alvaro Bermúdez, viajaran a Brasil a buscar 70 megavatios/hora que en principio podrían estar disponibles en 24 o 48 horas. Otros 40 megavatios se están negociando con Paraguay y se debió encender una de las máquinas de la central de generación de respaldo de La Tablada.
La situación se había vuelto complicada cuando Argentina comunicó la semana pasada que suspendía la exportación de unos 168 megavatios, debido a que tiene problemas para enfrentar su demanda interna, y se hizo más dificultosa aún cuando el viernes pasado sufrió una rotura la central mencionada que todavía seguía abasteciendo a Uruguay. La reparación de la instalación demandará alrededor de 15 días. Así, en forma bastante abrupta, el envío de 338 megavatios/hora se redujo a solamente 20, cuando el consumo en un horario pico se ubica en Uruguay en estas fechas en 1.000 megavatios.
Scaglia, Bermúdez y dos técnicos de UTE se reunieron ayer en Brasilia con el secretario de Energía, Ronaldo Schuck y el director de Ingeniería Eléctrica de Electrobrás, Valter Cardeal, a quienes presentaron una solicitud formal por escrito.
El presidente de UTE explicó a El País desde Brasil que la empresa "tiene un crédito desde hace dos años cuando envió a ese país energía que equivale a un mes y medio de funcionamiento de la estación conversora ubicada en Rivera-Livramento". Es decir que UTE entiende que podría recibir sin pagar esa cantidad de energía durante un mes y medio. Según Scaglia, los funcionarios "entendieron el problema y mostraron muy buena disposición".
CONTACTOS. Paralelamente, UTE busca otros 40 megavatios en Paraguay, pero necesita coordinar el paso de la energía con las autoridades argentinas. Precisamente, para analizar este y otros temas Scaglia, el ministro de Industria, José Villar y el gerente general de UTE, Carlos Pombo, se reunirán a partir de las 8.30 de mañana con el secretario de Energía argentino, Daniel Cameron.
Las gestiones debieron apurarse también porque Salto Grande tiene muy poco nivel de agua. Ayer, con un caudal de 900 metros cúbicos por segundo, las turbinas de la presa generaban aproximadamente el 10% de lo que pueden cuando el embalse está en un nivel normal, informó el corresponsal en Salto, Luis Alberto Pérez. Los datos históricos desde que se puso en marcha la obra binacional indican que el aporte de agua al embalse en los meses de marzo promedia los 2.600 metros cúbicos por segundo. Ayer la marca del espejo de agua de la represa se situó en los 33 metros con 29 centímetros, prácticamente en dos metros por debajo de la altura ideal para hacer funcionar las 14 turbinas y no se vislumbra una mejora en el corto plazo.
Scaglia descartó por el momento que se vayan a tener que implementar alzas tarifarias o restricciones en el consumo. De todas formas, la empresa enfrenta sobrecostos importantes por tener que generar en sus centrales de respaldo con combustibles líquidos (gas-oil y fuel-oil). El fuel-oil con que funciona la Batlle y Ordóñez lleva a que generar allí un megavatio/hora tenga un costo de U$S 60. En La Tablada el costo se eleva a casi U$S 90.
COSTOS. Los costos de generación con las centrales están hoy en U$S 500.000 diarios pero por el momento se pueden cubrir con el "colchón" que se formó con el ajuste tarifario de 5,75% resuelto en enero pasado.
UTE está formando stock de fuel-oil y gas-oil y Bermúdez ayer en Brasil realizó gestiones ante Petrobrás ante la eventualidad de que se requiera contar con mayores volúmenes.
De todas formas, Scaglia dijo que UTE cuenta con informes meteorológicos que indican que la situación en cuanto a lluvias se normalizará próximamente, lo que puede mejorar la situación en Salto Grande.
El origen de la situación es la falta de gas natural en Argentina (por su elevada demanda) que afecta la generación de las centrales argentinas que lo utilizan para producir electricidad en un momento en que las represas tienen poca agua.
El viernes pasado en Buenos Aires, la ministra de Energía y Minas de Brasil, Vilma Rouseff señaló que su gobierno está dispuesto a ayudar para paliar los problemas energéticos que hay en Argentina.