La Federación del Transporte de Bebidas (Fetrabe) decidió ayer flexibilizar en algo sus medidas y permitir el movimiento de envases vacíos dentro de la planta de Fábricas Nacionales de Cerveza lo que hace posible que en las instalaciones se vuelvan a fabricar bebidas para que vayan a stock.
La Federación de Obreros y Empleados de la Bebida había pedido a los camioneros que no se tomaran medidas que impidieran la fabricación, y se proveyera a la planta de los insumos necesarios. Richard Read, directivo del sindicato, valoró como un gesto positivo la decisión de Fetrabe pero advirtió que si no se ingresan envases desde afuera de la fábrica, la situación no cambia sustancialmente. Solamente se podrá fabricar un día por lo que entiende que el envío al seguro de paro de los trabajadores de la instalación está cercano.
De todas formas, las empresas fabricantes de Agua Salus y las cervezas Norteña, Pilsen, Patricia y Zillertall y los transportistas, siguen con posiciones distantes. Ayer una reunión realizada en el parlamento a instancias de las comisiones de transporte del Poder Legislativo, no arrojó resultados concretos.
Gonzalo Ramírez, asesor de la gremial, aclaró a El País que la flexibilización no alcanza a la fábrica de Minas en la que se elaboran agua Salus y Patricia "porque el grupo Danone (que fabrica el agua) no tuvo el gesto de venir a conversar".
Según Ramírez, los representantes de Fábricas Nacionales de Cerveza (Gustavo Sampayo, Raúl Damonte y Joaquín Reyes) se limitaron a señalar que no reconocían la deuda que Fetrabe reclama de U$S 1 millón y que en todo caso la gremial debía recurrir a la vía judicial.
"Nos quedó quedó la impresión de que no hay ánimo de negociar. Lamentablemente, tampoco se fijó otra reunión, aunque los legisladores coincidieron con nosotros en la necesidad de negociar", agregó. Ramírez dijo que el desabastecimiento ha crecido y que los supermercados que todavía tienen existencias venden cantidades de botellas muy limitadas a los bares que las piden.
El diputado Víctor Rossi consideró que la situación "es difícil y lo más grave es que no hay un diálogo fluido entre las partes por lo que estamos exhortando a que lo haya". Opinó que debieran tomar cartas en el asunto el Ministerio de Industria y la Dirección de Comercio del Ministerio de Economía.
"La vía judicial para reclamar lleva cinco años. ¿Mientras tanto, qué? La flexibilización de Fetrabe pospone un problema que se puede replantear en 48 horas", señaló.
Reyes dijo a El País que, por el momento, la empresa no va a realizar comentarios "porque estamos esperando algunos acontecimientos y posiblemente sobre el fin de semana esperamos estar en condiciones de hablar".