Más de una tonelada de cables pertenecientes a UTE y Antel fue recuperada por la Policía en dos operativos realizados en las últimas horas. A partir de los elementos recogidos por efectivos de la Dirección de Investigaciones durante estos procedimientos, altos mandos policiales se reunieron con jerarcas de los dos entes públicos para coordinar acciones. En este sentido, el escribano Ricardo Scaglia, presidente de UTE, señaló su preocupación por el aumento del robo de cables durante el último mes.
La incautación más grande de material se produjo como consecuencia de una investigación emprendida por personal de la Sección Compra–Venta del Departamento de Hurtos y Rapiñas. En el marco de esas averiguaciones los investigadores llegaron hasta una empresa metalúrgica ubicada en Santa Lucía, entre Francisco Piria y Mariano Sagasta, donde hallaron material de dudosa procedencia. Al indagar con los responsables de la empresa se estableció que el material había sido adquirido a tres personas, a las que se les entregó boletas por concepto de compra de material. Estas tres personas fueron ubicadas por los investigadores que más tarde debieron responder ante la Justicia. Técnicos de UTE y Antel constataron que el material incautado pertenecía a ambas empresas, conclusiones que fueron derivadas al Juzgado Letrado en lo Penal de 13er. Turno que investiga el caso y que se expedirá en las próximas horas.
PREOCUPACION. El robo de cables ha vuelto a preocupar a UTE porque, tras un descenso en el segundo semestre de 2003, se ubica nuevamente en los niveles de junio del año pasado, cuando llegó a un pico de 17.000 metros, dijo a El País el presidente de la empresa eléctrica, Ricardo Scaglia.
En febrero en Canelones se hurtaron 7.456 metros y solamente en las inmediaciones de Santa Lucía unos 3.000, detalló Scaglia. También se han detectado muchos robos en las cercanías de Toledo y Pando. En Montevideo se sustrajeron en el mes mencionado unos 2.300 metros.
Los servicios técnicos de UTE advirtieron que se están robando cables de media tensión y que, por ejemplo, un hurto verificado el lunes afectó a más de 2.000 clientes en la zona de Toledo, perjudicando en particular a muchos vitivinicultores que utilizan electricidad intensivamente en sus bodegas. Señalaron, además, que los cables energizados que quedan en el piso son un peligro para los escolares ahora que comenzó el año lectivo. "Es un acto criminal", dijo Scaglia.
También la Intendencia Municipal de Montevideo ha comenzado a participar en reuniones de coordinación con la Policía, debido a que material del alumbrado público de la ciudad ha sido objeto de hurto. Si bien los robos registrados contra la comuna son en cantidades menores que los que sufren las dos empresas públicas, el tema no deja de preocupar a las autoridades municipales.