"EE.UU. es la vedette y México está cerca"

| "Está tan fuerte EE.UU., que hemos colocado, en lo que va de 2004, el doble de carne por fuera de cuota que dentro de la misma"

JAVIER A. PASTORIZA

La realidad y el futuro de los mercados, la discusión sobre cuál es el mejor sistema para pagar el ganado, la caída del consumo interno y las posibilidades de mejorarlo, y el funcionamiento de INAC fueron abordados en un largo diálogo por el Dr. Luis A. Fratti con El País. Lo que sigue es una síntesis del mismo.

—¿Cómo visualiza Ud. el futuro de los negocios de la carne?

—Desde el punto de vista del mercado externo lo veo como positivo. Canadá, con quien se dice que ya estamos cumpliendo con las algo más de 11 mil toneladas posibles y que no habrá de otorgar cuotas complementarias, todavía no ha dicho nada al respecto, por lo tanto habrá que esperar. Y Estados Unidos, que es hoy la gran vedette para nuestras carnes por un tema de precios, sigue comprando. A fin de año todos pensábamos que el caso de la vaca loca iba a afectar su comportamiento comprador, pero en realidad no alteró ni en el consumo, ni en el nivel de precios. De hecho está tan fuerte el mercado, que en lo que va del 2004 hemos colocado el doble toneladas por fuera de la cuota que dentro de la misma, pagando un arancel alto, de 26%.

—¿Qué piensa de las condiciones especiales con las que abrió México?

—Aún con las salvedades, la apertura de México está cada vez más cerca. Hace seis meses nuestras autoridades no podían ni siquiera contactarse con las mexicanas. A partir de ahí se firmó un tratado de libre comercio, luego México corta las importaciones de carne de EE.UU. por lo de la vaca loca, y finalmente recibimos una comunicación oficial reconociendo la condición sanitaria del Uruguay. Impuso condiciones para la exportación que son bastante inaceptables y que son motivo de una negociación, pero claramente estamos mucho más cerca.

—La industria dice que ya hay dificultades para colocar carne y que por tanto los niveles de faena van a descender...

—Seguramente la faena puede bajar, pero no lo hará por un desestímulo de lo que es la exportación. Acá el precio del ganado ha bajado sin tener relación con lo que son los mercados externos; las bajas de enero no se entienden porque no son reflejo de la exportación, sino simplemente porque había más ganado. Ahora que ha llovido en muchas partes del país y bien, y que los precios de las ventas por pantalla fueron muy buenos, con estas perspectivas de mercado la gente retiene.

—¿Es lógico que siempre exista ese "tire y afloje" entre industria y productores por los precios?

—No puede ser que cada vez que tengamos bastante ganado para faenar el precio baje, porque es un desestímulo muy claro para la producción. Como tampoco puede ser que cada vez que se superan las 40 mil reses las quejas sobre el rendimiento de los animales sean cada vez más por parte de los productores y cuando tenemos poca matanza haya conformidad, con lo cual el manejo no es claro. Estas son barreras que habrá que sortear para poder dominar una cadena cárnica. Hoy los indicadores de mercado son positivos. ¿Qué va a pasar el mes que viene? Eso nadie lo sabe.

—Precisamente Ud. abordó el tema de los rendimientos, que viene siendo discutido en estos días...

—Este es un viejo reclamo. Yo entiendo que la libertad de mercado es cuando se cuenta con diferentes opciones de venta y la segunda balanza también debería de existir en pie. De hecho, lo que ocurre en la realidad es que cuando hay una buena oferta de ganado en pie la industria no pasa precio. Creo que eso le hace mal al mercado y alguien debería insistir en el tema. Nosotros no tuvimos suerte en INAC cuando llegamos y planteamos el tema. De cualquier manera quedó el tema rendimientos y comenzamos a buscar alternativas en los temas jurídicos y nos encontramos con que no hay normas de faena que digan que se debería pagar después del dressing. Es más: el dressing se hace siguiendo un viejo decreto, únicamente para los ganados con destino al abasto. Por ejemplo en Argentina, cuando se habla de segunda balanza, se paga antes del dressing. Eso es lo que volvimos a plantear, estamos de acuerdo con ARU en ese sentido y creo que hay una disposición del presidente del INAC a por lo menos tratar el tema. No podemos pasar otro siglo en el negocio de la carne insistiendo o desconfiando en el negocio de la balanza.

—¿Cómo se podría llegar a una fórmula de entendimiento?

—No existe la producción de un animal totalmente desgrasado porque producimos un ser vivo. Si los productores aceptamos que no se tome en cuenta el cuero, las vísceras y que todo lo que son menudencias quede para beneficio de la industria, por lo menos los frigoríficos deberían pagar la carcasa entera y el prolijeado que se le hace a la misma, que es una operación industrial para atender a sus clientes, debe correr por cuenta de quien tiene el negocio y no del productor.

—¿Comparte la decisión del Poder Ejecutivo de no permitir la importación de carne para abaratar los cortes del consumo?

—Creo que no hay necesidad, por el momento, por una cuestión de consumo, de que entre carne de Argentina o Brasil. Pero reconozco la dificultad, aunque si uno pasa el precio a dólares la carne no es más cara que la comíamos en 1998. Lo que ha pasado es que los sueldos bajaron, pero eso no se puede arreglar fundiendo otro negocio. No se puede solucionar así un problema que va por otros caminos. No es que se haya encarecido o que haya una ganancia injusta de parte de quienes producen la materia prima. Pero además le digo otra cosa: si hay voluntad se puede arreglar. La última semana le vendimos asados a la Argentina a U$S 700 la tonelada, eso da $ 21 por kilo. ¿Por qué no aparece una oferta así en el mercado? No tengo la respuesta. Es un dato que recoge INAC y que se lo suministra la industria. ¿Cómo se habla que está más barata la carne en Argentina si nosotros le mandamos el asado a $ 21?

—Pero no sólo de asado vivimos los uruguayos...

—Si estamos facturando más, si el país está exportando más, si queremos atender al consumo interno, a algunos cortes se le puede sacar el IVA. Alguien me va a decir "Es no lo podemos controlar..." Pero bueno, un país serio debería de poder controlar ese tipo de cosas.

"Que los riesgos sean en conjunto"

—¿Qué enseñanza le ha dejado hasta el momento su participación en INAC?

—Pienso igual que cuando entré. Si bien tuve una buena relación con los integrantes de la Junta Directiva, me parece que hasta ahora las decisiones salen un poco más inclinadas para el lado de la industria. Eso es lo que pensaba antes y lo pienso ahora. Lo que sí creo es que el INAC está llamado a tener un rol preponderante en el país, que tiene un staff técnico muy serio, que maneja una cantidad de información que, a mi entender se usa poco, pero que es una herramienta formidable si se quiere mejorar toda la cadena cárnica y tener proyectos a largo plazo. Por lo menos para poder encausar que no nos ocurra lo que ahora, que cuando hay mucho ganado ofertado vale poco y cuando hay poco ganado vale más. Además, de alguna manera, tendríamos que procurar tomar medidas para que el precio que se paga internamente por lo menos refleje exactamente lo que pasa con la exportación.

—¿Hoy eso no ocurre?

—Hay que asumir los riesgos conjuntamente. Si perdemos los mercados es obvio que nos van a pagar menos el ganado, pero lo que no tiene sentido es que el país como tal consiga los mercados, los precios se mantengan en alza y el precio del ganado en el mercado interno baje, porque así no hay producción sustentable.

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