El ministro de la Suprema Corte de Justicia, Hipólito Rodríguez Caorsi afirmó a El País que una reunión con el ministro del Interior, Guillermo Stirling para coordinar el trabajo entre jueces y policías es "improcedente". El magistrado salió al cruce de las últimas declaraciones del ministro y señaló que esas afirmaciones reflejan una "confusión de roles" y una "provocación".
Stirling volvió a afirmar ayer en el Edificio Libertad que los jueces le deben explicaciones a la opinión pública y que "no hay costumbre dentro de la Justicia de dar explicaciones". También cuestionó las declaraciones realizadas por el juez de Carmelo, Carlos Colmenero en las que anunció que enjuiciará a quienes lo denunciaron.
Rodríguez Caorsi dijo a El País que "no tenemos ninguna explicación que dar" y que en ese sentido ve "improcedente" un encuentro. De todos modos manifestó que no tiene inconveniente si el ministro Stirling le solicita tener una reunión.
Agregó que las afirmaciones del ministro reflejan que "continuamente se están confundiendo los roles de la Justicia y la Policía" y se incurre en una "provocación".
"Los jueces fundamentan todas las resoluciones que toman en las sentencias por mandato legal", afirmó y explicó que la sentencia es un fallo técnico acorde a derecho.
"Los jueces no tienen por qué salir a la palestra pública porque no son políticos como lo es el ministro", subrayó.
Rodríguez Caorsi aseguró que esta Corte "va a demostrar que es un Poder del Estado, que no se dejará intimidar por otro Poder".
EXCEPCION. Al dejar ayer la Casa de Gobierno luego de los acuerdos semanales, Stirling afirmó: "No hay costumbre dentro de la Justicia de dar explicaciones, son excepcionales los jueces que explican por qué tomaron tales decisiones y yo creo que para creer, para estar convencido de la transparencia de todos sus actos, los jueces, como nosotros, tenemos que dar explicaciones de nuestros actos y las motivaciones que nos llevaron a tomar esas decisiones".
"Quienes tenemos responsabilidades tenemos que ser cada día más claros ante la opinión pública, un ministro tiene que hacerlo y si no tiene responsabilidades ante el Parlamento, un diputado tiene que dar explicaciones ante su electorado y a la opinión pública de su departamento. Yo no veo porque un juez no puede dar explicaciones de la decisión de un fallo, eso es bueno para la propia transparencia y la propia credibilidad del sistema", señaló Stirling.
El ministro dijo al respecto de los procedimientos policiales: "Nosotros no tenemos ningún empacho en reconocer cuando hay fallas, que hay procedimientos que han sido equivocados porque de esa forma es que se genera credibilidad en lo que se hace".
SILENCIO. Con respecto al juez Colmenero, dijo que en la resolución que elevó a la Corte también "prohibió" a los policías "hacer cualquier tipo de comentario". "Lamentablemente esto no ha ocurrido en el lado de la Justicia. Llama mucho la atención de que el juez Colmenero haya participado en un reportaje intimidando a los propios policías y que un juez haya tenido expresiones descalificadoras de la posición y los juicios de los policías (...) en una intimidación al propio juez investigador, el doctor (William) Corujo".
"Nosotros impusimos el silencio a las personas que hicieron llegar sus preocupaciones, no así ocurrió del otro lado", reiteró.
PLATOS ROTOS. Sin embargo para Rodríguez Caorsi las declaraciones del juez de Carmelo "no fueron intimidatorias, porque la intimidación es causar un daño injusto mientras que el anuncio de acciones legales es una procedencia acorde a derecho ante lo que considera un ataque".
El ministro de la corporación afirmó que Colmenero puede hacer las declaraciones que quiera si éstas no constituyen delito. "Hasta ahora no ha habido declaraciones que injurien a nadie, sino que ha habido una mínima defensa ante los ataques e injurias que él entiende que ha sufrido".
"Estoy de acuerdo con Van Rompaey y me pregunto en caso de que la investigación administrativa resuelva que el juez no cometió ninguna irregularidad, quién va a pagar los platos rotos", concluyó el magistrado.