"El ‘Vasco’ me dejó tranquilo y yo le dije que tengo ganas"

| En caso de anotarle a Peñarol: "lo gritaría porque no estoy robando ni haciendo nada malo"

deportes 20040131 200x250
deportes

SILVIA PEREZ

El de ayer fue un día atípico para Luis Romero. Su teléfono sonó a toda hora, como en los viejos tiempos. Periodistas, amigos, conocidos, todos querían saber si iba a jugar en Nacional.

Pasadas las 21 horas todavía no había novedades y estaba en su casa, tranquilo, jugando con la computadora, mientras Sofía, su hijita de tres meses, dormía plácidamente: "estoy tranquilo, bien, si no, no hubiese aceptado ni hablar sobre la posibilidad de incorporarme a Nacional".

—¿Y las negociaciones?

—Lo único que sé es que los dirigentes hicieron una oferta y Gabriel Morales, mi representante, hizo una contraoferta.

—¿Estarías dispuesto a bajarte de la cifra de esa contraoferta?

—Ahora está en ellos contestar por sí o por no. Yo bastante me adecué a la situación.

—¿Hablaste con Ostolaza?

—Ayer, hablé con Ucha y con Ostolaza. Fue la primera vez que hablé con el "Vasco". Me llamó para preguntarme cómo estaba de ánimo, si tenía ganas de jugar en Nacional, sobre todo después de haber estado tantos años dentro de Peñarol. Y yo quise saber cómo veía él la posibilidad de que me incorporara. Me dijo que bien, y eso fue importante para mí. Me dejó tranquilo, porque de repente vas a un club donde el técnico no te pidió y después hay problemas. Yo eso ya lo viví en Peñarol. Me dijo que no quería llamarme hasta que la cosa estuviese más firme, pero que necesitaba saber cómo estaba. Y yo, por mi parte no lo iba a llamar a él, no correspondía. Me habló de los entrenamientos fuertes, pero yo a eso estoy acostumbrado. Le dije que si él me tenía confianza, yo ganas tengo.

—¿Creés que el hincha de Nacional que había dentro tuyo cuando eras niño, reaparecerá?

—No sé.

—¿Te imaginás haciéndole un gol a Peñarol?

—Todavía no lo pensé. Creo que me sentiría tranquilo, por estar cumpliendo con mi trabajo. Soy un profesional. Me sucedió en Central y no quise tirar el penal, pero con Nacional es diferente. Yo tuve la suerte de haber vivido cosas muy lindas dentro de Peñarol. De la hinchada recibí siempre lo mejor, pero de los dirigentes, de varios de ellos, lo peor. No me respetaron como persona y yo no estoy acostumbrado a eso. Para mí el respeto es muy importante, porque fui criado así.

—¿Y lo gritarías?

—No sé, es el momento. Creo que estaría pensando en mí y en el grupo. Y estoy hablando de supuestos, porque todavía no hay nada arreglado. Hay que esperar que se de, pero creo que lo gritaría porque no estoy robando ni haciendo nada malo.

—¿Es cierto que si lo de Nacional no se concreta, no jugás más?

—Y... acá es Nacional y Peñarol. Además, estoy con la idea de irme a vivir al Este, a Maldonado o a Rocha.

—¿Y qué harías allá?

—Todavía no lo sé, pero creo que nada de fútbol. No me tira ser técnico. Ayudante puede ser, porque es menos responsabilidad. El otro día Carlitos De Lima me decía que antes creía lo mismo, pero que cuando dejás de jugar, el fútbol te arrastra. En mi caso no creo, porque yo al fútbol nunca lo tomé como una pasión sino como un trabajo. Obvio, que jugando un campeonato te metés con alma y vida, pero no soy como esos jugadores que están de licencia y se pasan mirando fútbol.

"Si está bien, puede aportar"

"El gran lucimiento de Romero fue justamente en la época en que nosotros estábamos en Nacional. Ultimamente, en Central Español y en su pasaje por Perú, ya no tuvo el mismo rendimiento, pero de repente tampoco tenía la misma motivación. Si está bien físicamente, de repente puede aportarle a Nacional lo que le aportó antes a Peñarol. Llegar a Nacional puede significar para él algo muy motivante, más si se tiene en cuenta que tuvo problemas con Peñarol. Además, en este fútbol uruguayo tan pobre, Romero está en condiciones de darle una mano a Nacional. Si le hacen el fútbol que necesita, puede aportar. Tiene gol y eso en el fútbol es lo más importante. Este año Nacional ha incorporado jugadores que vienen a jugarse la vida y esa situación me recuerda cuando yo traje a Marito López, a Carlos De Lima, Felipe Revelez y a tantos otros que no eran figuras, pero que terminaron siendo campeones del mundo. Parecería que el ‘Vasco’ está haciendo lo mismo y ojalá que tenga la misma suerte".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar