WASHINGTON | AFP, ANSA y AP
Con una decisiva victoria en Iowa, John Kerry pasó al frente entre los precandidatos presidenciales demócratas y dejó atrás al favorito Howard Dean, quien parecía imposible de frenar tras mantenerse líder en las encuestas y superar en sus recaudaciones de campaña a todos sus rivales.
Kerry, un veterano senador por Massachusetts, junto con el senador por Carolina del Norte John Edwards, sepultaron a Dean en tercer lugar el lunes en la noche en las asambleas presidenciales de Iowa.
Dean no fue el único derrotado en los "caucus"; los resultados hicieron abandonar a Richard Gephardt la carrera de la Casa Blanca.
RENUNCIA. Gephardt, un cacique de su partido, que contaba con el apoyo de los sindicatos, quedó en último lugar en Iowa.
Esa misma noche, desde su feudo en Saint Louis, Gephardt, de 62 años, anunció no sólo el fin de su aventura electoral, sino también el de sus tres décadas de vida política. En ese lapso aspiró dos veces a la presidencia y fue líder de los demócratas en la Cámara de Representantes.
"Retiro mi candidatura y retorno a mi vida privada tras un largo período bajo la luz del servicio público", declaró Gephardt en conferencia de prensa en Saint Louis (Missouri), rodeado de su familia.
NEW HAMPSHIRE. La maratón demócrata se trasladó inmediatamente a New Hampshire, para las primarias del próximo martes.
Kerry no perdió tiempo y se dirigió ayer de madrugada a ese estado del noreste, donde explicó ante sus simpatizantes las razones por las cuales ha lanzado su candidatura.
"Tengo la experiencia para que Estados Unidos sea más seguro y más fuerte en el mundo durante una época muy peligrosa, y creo que la gente desea una mano firme, probada, en el timón del estado", dijo Kerry en declaraciones a la televisión. "Yo puedo ofrecer eso".
Edwards y Dean también volaron a Nueva Hampshire a las 3.30 de la madrugada de ayer, y se unieron allí a otros dos contrincantes de peso: el general retirado Wesley Clark y el senador Joe Lieberman, que eludieron los "caucus" de Iowa para preparar anticipadamente la batalla de New Hampshire.
ENCUESTAS. Pese al fracaso que sufrió en Iowa, Howard Dean sigue encabezando las encuestas entre los demócratas en New Hampshire.
El estudio de la consultora independiente American Research Group, otorgó al ex gobernador de Vermont un 28% de intención de voto, seguido por el senador John Kerry con un 20% y el general retirado Wesley Clark en la tercera posición con un 19%.
"Yo solía ser el candidato con más posibilidades cuando fui a Iowa, pero ya he dejado de serlo", dijo Dean. "Sin embargo Nueva Hampshire tiene una gran tradición de respaldar al que parece tener menos posibilidades. Así que ¡vayamos por ellos!".
En declaraciones a canales de televisión, Dean debió explicar su exuberancia de la noche del lunes, cuando tras la derrota en Iowa gritó a sus simpatizantes a pleno pulmón: "Nunca abandonaremos la contienda, ni ahora ni nunca".
Cuando le preguntaron si sus declaraciones no habían sido algo teatrales, Dean dijo, "en esta empresa hay que divertirse un poco".
El héroe que nadó contra las balas
El 13 de marzo de 1969, el teniente de la Armada, John Kerry, de 25 años, quien ya había sido distinguido con la Estrella de Plata y dos Corazones Púrpura por actos de heroísmo en Vietnam, comandaba una patrullera por el traicionero río Bay Hap, al día siguiente que había escapado a una emboscada del Vietcong.
De pronto, la explosión de una mina estremeció el barco, mientras abrían fuego desde las dos riberas. Kerry sufrió golpes en la cabeza y en uno de sus brazos, al ser lanzado contra la cabina de mando por la onda expansiva de la detonación. Desde la proa se escuchó un grito: "¡Hombre al agua!" Un boina verde —un hombre alto de facciones angulosas que el teniente Kerry sólo recuerda por el nombre de Rassman— se encontraba a unos siete metros de distancia, saliendo a la superficie y sumergiéndose para salvar su vida, a medida que los francotiradores lanzaban una lluvia de balas.
En medio del caos, Kerry hizo girar la patrullera, avanzó a toda velocidad, se lanzó al agua en medio de las balas y logró rescatar al soldado. Como consecuencia de esa acción, recibió el tercer Corazón Púrpura. Además, le dieron el pasaje para que dejara definitivamente el territorio de Vietnam y retornara a Estados Unidos.
SORPRESA. Pensó que nunca volvería a ver a Rassman. Pero, el pasado viernes 16 de enero de 2004, Jim Rassman, un sheriff de Los Angeles retirado y amante de las orquídeas, se despertó en Oregón y decidió establecer contacto con la campaña presidencial del senador Kerry.
El sábado 17, dos días antes de celebrarse el "caucus", Rassman viajó por avión a Iowa.
"Soy un republicano idealista y práctico", dijo Rassman. "El representa valores que yo defiendo. Es un hombre honesto".
Mientras se dirigía a Des Moines, Kerry quedó sorprendido al tomar conocimiento por teléfono de la aparición de Rassman. "Estoy asombrado", dijo con voz ronca. "Es impresionante que un hombre aparezca después de 35 años".
Rassman, no tan erguido como en los tiempos de Vietnam y con un poco menos de cabello, abrazó a Kerry. Su rostro sonriente cambió por la emoción y comenzó a llorar.
Luego se repuso y recordó aquella jornada en Vietnam. "John no tuvo necesidad de hacerlo, pero salió al frente bajo fuego", relató. "Si él no hubiera actuado así, no tengo dudas de que hubiera quedado en el río. Pudieron balearlo y matarlo. Lo mismo me pudo ocurrir a mí. No hay duda que le debo la vida a este hombre".
"Va a tener mi voto", aseguró Rassman.
THE NEW YORK TIMES