BOMBAY, India | AP
Corea del Norte ejecutó públicamente a individuos acusados de robar comida, mientras otros norcoreanos morían de desnutrición en campamentos de trabajos forzados, denunció ayer la organización Amnistía Internacional en un informe.
El informe, titulado "Hambrientos de derechos: Los derechos humanos y la crisis alimentaria en la República Democrática Popular de Corea", reproduce los sobrecogedores testimonios de refugiados norcoreanos entrevistados en Corea del Sur y Japón, así como de integrantes de los grupos de ayuda internacional que estuvieron en el país durante los años 2002 y 2003.
"Algunos norcoreanos, que impulsados por el hambre robaron cereales o ganado, fueron ejecutados públicamente", dijo a The Associated Press el investigador de Amnistía Rajiv Narayan.
"Las autoridades anunciaron públicamente las ejecuciones y obligaron a escolares a presenciar los fusilamientos o ahorcamientos", agregó.
Amnistía Internacional acusa también a Pyongyang de favorecer con su sistema de distribución de comida a los ciudadanos leales al gobierno.
El gobierno estalinista de Pyongyang depende de la ayuda exterior para alimentar a su pueblo desde mediados de la década pasada, cuando reveló el fracaso de su industria agrícola, de propiedad estatal.
El informe de Amnistía parece confirmar los temores de Estados Unidos y otros países de que los alimentos que se envían al país van a parar a manos de los militares o son suministrados a los partidarios del gobernante norcoreano Kim Jong Il.