BAGDAD - Unos 5.000 chiítas marcharon hoy en Bagdad exigiendo la ejecución de Saddam Hussein, en la más reciente demostración de fuerza por parte de una comunidad religiosa reprimida durante décadas por el ex dictador.
"Saddam es un criminal de guerra, no un prisionero de guerra ... ejecuten a Saddam", gritaron los manifestantes. Se cree que es la primera demostración pública en Irak en que se exige la muerte de Saddam desde que fue capturado por soldados estadounidenses el 13 de diciembre.
También hoy fue realizada una protesta similar por parte de centenares de chiítas en la ciudad sureña de Nayaf, uno de los sitios sagrados de esa secta islámica.
Los chiítas han comenzado a hacerse oír en recientes semanas, especialmente en el sur de Irak. Pero la mayoría de sus manifestaciones han sido para oponerse al plan estadounidense para transferir el poder.
Hoy, millares desfilaron en la ciudad sagrada de Karbala exigiendo elecciones y denunciando la ocupación del país por parte de Estados Unidos.
Las concentraciones fueron mucho más pequeñas que la de ayer, cuando unos 100.000 chiítas desfilaron en la capital iraquí para exigir elecciones directas, rechazando el proyecto estadounidense de entregar el poder el primero de julio a un gobierno provisional no electo por la población sino por asambleas regionales.
Un comunicado de los manifestantes dijo que Saddam debe ser juzgado en una corte iraquí por crímenes contra la humanidad. Expresamos nuestro rechazo y condena a la injusta decisión estadounidense de considerarlo prisionero de guerra, indicó el comunicado.
Los manifestantes que marcharon desde ciudad Sadr a la plaza Firdous, en el centro de Bagdad, portaban carteles con la fotografía del líder chiíta Muqtada al-Sadr, hijo de un clérigo asesinado en 1999 por presuntos agentes de Saddam.
Se estima que los chiítas representan un 60% de los 25 millones de iraquíes, pero no tuvieron la menor influencia durante los 35 años en que gobernó Saddam, un sunita. Millares de chiítas fueron ejecutados por el régimen derrocado por Estados Unidos en abril del año pasado.
Enfrentado con la creciente oposición chiíta, el gobierno de Estados Unidos pidió ayer a las Naciones Unidas enviar un equipo a Irak para determinar si pueden realizarse elecciones en las condiciones exigidas por la mayoría religiosa del país.
Estados Unidos espera que el equipo determine que elecciones tempranas no son factibles y convenzan al líder chiíta, el gran ayatolá Alí al-Husseini al-Sistani, de que sus exigencias no pueden ser satisfechas.
Después de reunirse ayer en Nueva York con los dirigentes iraquíes del Consejo de Gobierno Transitorio y con el administrador civil estadounidense en Irak, Paul Bremer, el secretario general de la ONU Kofi Annan indicó que deseaba disponer de elementos suplementarios antes de enviar dicha delegación.
"Llegamos a un acuerdo en el hecho que se necesitaba discusiones más amplias a nivel técnico. Esto no debería durar mucho tiempo", dijo Annan.
La ONU, que no aprobó la intervención estadounidense en Irak en marzo, abandonó el país después de haber sido blanco de dos atentados en agosto y en septiembre. Dichos ataques dejaron 23 muertos, incluyendo a su representante de mayor jerarquía, Sergio Vieira de Mello.
La reunión de Nueva York había sido solicitada por Annan a mediados de diciembre. Este deseaba que fuese clarificado el papel de la ONU en la perspectiva del fin de la ocupación estadounidense y del traspaso de la soberanía previstos para el 30 de junio.
Pero la reunión adquirió un carácter de urgencia para Washington, después del llamado de una alta autoridad religiosa chiíta, el gran ayatolá Alí Sistani, para que se celebren elecciones para designar una asamblea provisoria, antes de la entrega del poder a un gobierno transitorio.
Paul Bremer se declaró "encantado" de que el secretario general examinase la situación, agregando que discusiones técnicas más amplias deberían comenzar a tener lugar el próximo lunes en la tarde.
La ONU no había sido asociada al acuerdo del 15 de noviembre, concluido entre la coalición y el ejecutivo iraquí, que en ningún momento menciona algún papel para la organización internacional.
En Bagdad, miles de chiítas gritaron consignas tales como "Sí, sí al islam. Sí, sí a la Hawza (institución chiíta de referencia)", "Sistani, Sistani, somos tus soldados para la liberación".
El gran ayatolá Sistani, personalidad de referencia entre los chiítas (más o menos 60% de la población), exige elecciones generales y cuestiona la designación de la Asamblea Transitoria tal como está previsto en los acuerdos de noviembre.
En otro plano, un convoy de vehículos militares llevando a unos 40 soldados de la vanguardia japonesa llegó ayer en la noche a Samawa, a 270 km al suroeste de Bagdad, proveniente de Kuwait. El equipo debe preparar el terreno para una misión humanitaria del ejército nipón que se despliega por primera vez en una situación de guerra desde 1945.
En Mossul, a 400 km al norte de Bagdad, un policía fue muerto hoy por disparos hechos por desconocidos mientras que el responsable de la seguridad en el Consejo de la Gobernación escapó la víspera a una tentativa de asesinato que hirió a dos de sus guardaespaldas.
En base a AP y AFP