PARIS - En una muestra de unidad internacional, gobiernos de todo el mundo enviaron cientos de expertos médicos, equipos de rescate, sistemas de purificación de agua, e incluso té, a Irán para ayudarle a enfrentar los devastado-res efectos del potente terremoto.
Para los rescatistas, las máximas preocupaciones eran la falta de agua potable y las bajas temperaturas cercanas al punto de congelación.
Numerosos países ofrecieron carpas, frazadas, lonas, equipos de cocina y sistemas de purificación de agua a residentes que perdieron sus viviendas.
Los contribuyentes admitieron que las decenas de vuelos internacionales de ayuda y las tareas de rescate que se realizan probablemente no tengan un impacto significativo debido a la dimensión de la destrucción.
"Estamos haciendo lo máximo que podemos", manifestó un diplomático francés que pidió no ser identificado.
Francia despachó dos aviones militares con unos 60 expertos médicos y unas 20 toneladas de equipos necesarios para construir un hospital de campaña.
Irlanda, Noruega y Australia prometieron más de un millón de dólares de ayuda, mientras que la Unión Europea dijo que aportará 2,85 millones de dólares en asistencia humanitaria para Irán.
PEDIDO. La Federación Internacional de la Cruz Roja y las Sociedades de la Medialuna Roja, emitieron un pedido preliminar de unos 12,3 millones de dólares de ayuda.
Equipos de Gran Bretaña, la República Checa, Alemania, Rusia, Suiza y Turquía fueron los primeros en llegar a Bam el sábado, y algunos de sus integrantes describieron el panorama como catastrófico.
Los equipos de asistencia humanitaria también estaban abrumados con las dificultades de coordinar la llegada de ayuda, dijo.
Turquía, que ha enfrentado mortíferos terremotos, envió seis camiones y cinco aviones de carga con 105 rescatistas, medicina, alimentos y vehículos de rescate.
Desde Estados Unidos, un escuadrón de 70 bomberos de California especializados en tareas de rescate se preparaba ayer para volar hacia Irán. AP