Magdalena Herrera
Hacía casi 50 años que la Comedia Nacional no estrenaba en verano. El 2004 trae novedades al respecto, y bajo la dirección de Jorge Denevi, el elenco municipal interpretará una obra del reconocido dramaturgo inglés Alan Ayckbourn.
La actriz Andrea Davidovics es una eficiente secretaria, dueña de un edificio de apartamentos. El amor no está dentro de sus planes más allá de la secreta pasión que le tiene su vecino de abajo, un cartero. Todo cambiará cuando al apartamento de arriba se mude su íntima amiga con su novio. Eso es apenas un esquema de Las cosas que hacemos por amor, obra que también cuenta entre sus protagonistas con Alejandra Wolf, Miguel Pinto y Luis Manzione.
Seducidos por los personajes de Ayckbourn, los cuatro actores de la Comedia renunciaron a sus vacaciones de verano con tal de ser parte de la propuesta que se estrena el 10 de enero en Sala Verdi. "Es un proyecto demasiado interesante, no solo por el autor sino también por la posibilidad de trabajar con Jorge Denevi que es un maestro en la dirección de actores. Para mi fue todo un descubrimiento porque nunca había trabajado con él. Tiene mucho rigor, pero con una frontalidad que no duele. Uno siente que te hace rendir al máximo en favor del espectáculo, sin forzar nada y sin neurosis", señala Alejandra Wolf.
En cambio, Davidovcis, Pinto y Manzione ya habían pasado por el
escenario junto a Denevi como director. "Es un especialista en el género y en la dirección actoral. Conoce nuestras posibilidades y también debilidades, y trabaja muy cuidadosamente en eso. Uno se siente muy seguro con él", señala Miguel Pinto.
AUTOR. Más allá de que se trata de la quinta obra que Denevi dirige de ese autor, la Comedia Nacional nunca antes había incursionado con un libro de Ayckbourn. "Es uno de los grandes dramaturgos contemporáneos. Y es muy interesante porque él no se propone escribir comedias, pero luego resultan situaciones extremadamente graciosas. Primero nos interesó el autor, y luego que leímos el texto nos enamoramos de los personajes, que son muy especiales", explica Davidovics.
Cuatro personajes de mundos diferentes conviven en un mismo edificio de apartamento, dejando entrever los caminos intrínsecos que el amor puede tomar. "En Las cosas que hacemos por amor casi que se utiliza el mecanismo de vodevil: sale uno, baja el otro, o se confunde el tercero. De alguna forma es una comedia y hace reír mucho, pero luego que se reflexiona, la historia es algo cruda. Detrás de todas esas situaciones, hay una trama muy humana, real, muy de la vida de todos los días de las parejas, de las relaciones, del sexo", indica Luis Manzione.
FARSA.En Londres, una reseña del diario Daily Telegraph resumió que la obra termina siendo un estudio sobre los efectos del amor. "Si podemos vivir sin él y, sobre todo, cómo haremos casi cualquier cosa una vez que lo tenemos", se señala en la crónica. La crítica de la puesta inglesa calificó Las cosas que hacemos por amor como la comedia más lograda de Ayckbourn. "La gracia de esta farsa de incomprensiones reside en su capacidad para generar suspenso y ansiedad, combinado con un cruel penoso humor".
Algo similar es la interpretación que hacen los protagonistas sobre la obra. "Analiza lo que llamamos amor, lo que no, las diferentes formas de amar, y hasta las aberraciones que surgen a partir de esos sentimientos. Es un visión sobre el mundo de amor muy escéptica, pero realista. De todas maneras, el autor no degrada a ninguno de los personajes, creo que mal que bien los termina salvando a todos. O por lo menos los mira con mucha ternura, por supuesto con esa guiñada irónica", explica Davidovics.
Los actores concuerdan con el director Jorge Denevi de que se trata de una obra que tendrá repercusión en el público, ya que los personajes son fácilmente identificables para cualquier persona. "De alguna manera, cuando ves los personajes decís: yo lo conozco. Bien pueden ser algún amigo, familia o nosotros mismos. En Inglaterra, la gente iba a ver esa obra para reírse de si misma", agrega Miguel Pinto.
No es casual que Las cosas que hacemos por amor se estrene en verano. Pero no es porque se trate de una comedia. "Un espectáculo bien hecho se ve tanto en verano como en invierno. El público no es tonto, y se da cuenta cuando una puesta en escena está hecha con seriedad, responsabilidad y calidad", dice Davidovics.
Por lo pronto, la escenografía de la obra (a cargo Osvaldo Reyno) exigió la recreación de un edificio de apartamentos, y por supuesto una sala exclusiva para esa puesta en escena. "Es una escenografía inamovible y no podía convivir con otro espectáculo en una sala. Eso evitó que Jorge Denevi pudiera hacerla en el teatro independiente".
Experto en escenas de violencia
Las cosas que hacemos por amor presenta una de las escenas de pelea más violenta que se han visto sobre los escenarios teatrales, aseguran los responsables de la puesta. El desafío es importante para los actores, quienes son entrenados por un experto en violencia escénica, el británico Ian Harvey Stone. "Busco que la violencia sea representada de una forma creíble y realista, y que además concuerde con el resto de la obra teatral o el film", señala Stone.
El docente inglés se ha especializado en coreografía de lucha y violencia, incluido esgrima, que desarrolla tanto en obras teatrales como en películas de cine y televisión británicas. Ian Harvey Stone es discípulo de los responsables de las escenas de los films Los tres mosqueteros y El señor de los anillos. "En la escuela de arte dramático, en Inglaterra, una de las materias obligatorias es esgrima y combate escénico. Luego que la cursé, me pareció apasionante y decidí especializarme con los mejores maestros", señala Stone quien también ha dado clases en Montevideo, en la Emad, en la Gaviota y otras instituciones.
Los actores Luis Manzione y Andrea Davidovics protagonizan una de las escenas de pelea, con el entrenamiento de Stone. "Asimilaron todo el aprendizaje muy rápido, y trabajaron muy duro. Cuando el público vea la obra, se apreciará algo que entretiene, pero a la vez realizado con calidad, estilo y una fina línea de comedia", agrega Stone.