Los vascos fueron duros con "JR"

| "Bolo" nos convirtió dos goles sicológicos. Vigneri descontó y el empate estuvo al alcance celeste

 portada deportes 20031228 200x140

BILBAO | EFE

Con dos goles del jugador de Rayo Vallecano Jon Pérez "Bolo" la selección del País Vasco se impuso a Uruguay en un choque intenso, con características de encuentro oficial más que de amistoso y en el que el equipo de Juan Ramón Carrasco fue todo lo competitivo que se había prometido.

Los tantos del ariete bilbaíno llegaron en momentos de los considerados sicológicos en el mundo del fútbol, justo tras cumplirse el tiempo reglamentario de la primera mitad el primero y recién iniciada la segunda parte el segundo.

Esos tantos, conseguidos por el delantero vasco con el pie en el área chica y con la cabeza desde el punto del penal, no reflejaron lo que había ocurrido en la primera mitad y en los apenas dos minutos y medio de la segunda, ya que el choque había sido muy equilibrado y muy disputado hasta entonces.

Tanto que pareció más un encuentro con los puntos en juego que un amistoso.

La concentración en el juego, el orden y la agresividad propia de un partido oficial apenas si dejaron resquicio al espectáculo hasta que, al filo del descanso, Igor Gabilondo y Joseba Etxeberria engancharon una pared por la banda izquierda que aprovechó el joven de la Real Sociedad para dejarle a "Bolo" una pelota de gol.

Un buen centro desde la derecha de Julen Guerrero, que el ariete local mandó certeramente junto al palo derecho de la meta de Barbat, abrió la segunda mitad.

A DESCONTAR. Con el 2-0 en contra, Uruguay, ayer vestido con camiseta roja y pantalón blanco, se tiró con todo arriba y rápidamente acortó distancias.

Fue en una acción de dos jugadores que llegaron desde el banco de suplentes. Hornos, que se coló por la banda derecha tras robar el balón a Karanka, y Vigneri, que remató al arco el perfecto servicio de su compañero.

Tras el gol del descuento, el conjunto de "JR" siguió intentando, en procura de alcanzar la igualdad. La mala definición de las jugadas elaboradas fue lo que impidió que el tanteador se volviera a mover para los uruguayos, sin olvidar el hecho de que Euskadi, además, defendió bien.

Con el paso de los minutos, en medio del asedio uruguayo a la meta vasca, el partido se convirtió en un carrusel de cambios, un ir y venir del banco al campo y viceversa, lo que permitió a José Angel Iribar y Mikel Etxarri poner en juego a los 20 jugadores que formaron su convocatoria.

OVACIONADOS. Debe destacarse que la selección uruguaya recibió un merecido reconocimiento de los 36.000 espectadores que concurrieron a San Mamés.

Los celestes jugaron un partido abierto y fueron protagonistas, por esa razón el público los despidió con una ovación de gala cuando levantaron sus brazos al final del partido.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar