La Policía lanzaría identikit del captor

| Jefatura libraría además un alerta general de captura en todo el territorio nacional con foto de la adolescente de Carrasco

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R. ROSSELLO | E. BARRENECHE

El esperado contacto telefónico no se produjo. Por segundo día la suerte de la adolescente de 15 años tomada por la fuerza en Carrasco es un enigma. En la Dirección de Investigaciones de la Jefatura se evalúa, de seguir el segundo lanzar un alerta general público con la difusión de la fotografía de la joven, el identikit del captor y el número de las placas matrículas que utilizó en la camioneta Fiat Fiorino color blanco para ejecutar la maniobra.

Mientras la hipótesis del secuestro extorsivo va perdiendo fuerza, los investigadores se inclinan hacia un individuo allegado a la joven.

Por otra parte, un segundo testigo del hecho era indagado ayer. Esta persona, indicaron fuentes de la investigación, logró ver hacia dónde se dirigía la camioneta en el momento de la huida y la siguió una corta distancia antes de perderle el rastro.

En la órbita de las autoridades el mutismo es total. El ministro del Interior, Guillermo Stirling, prefirió no hacer otros comentarios sobre el asunto. "Lo único que puedo decir a esta altura es que continúa siendo un hecho muy confuso, sobre todo teniendo en cuenta que no se ha concretado el aspecto del pedido de rescate, lo cual no permite siquiera pensar en un secuestro", apuntó el secretario de Estado.

Mientras un equipo de investigadores del Departamento de Delitos Complejos montó su cuartel general en la casa de la familia de la joven, otros integrantes de la misma unidad explotan diversas pistas. Las llamadas realizadas por la joven desde el celular que llevaba consigo concentran toda la atención de los policías. Fuentes de la investigación indicaron que se estudiaban tanto los sitios desde donde pudieron haber partido los mensajes, hasta las estimaciones de tiempo y distancia en el momento en que las comunicaciones se interrumpieron abruptamente, presumiblemente debido a que sus captores descubrieron el subrepticio pedido de auxilio de la víctima.

Pero no es esta la única línea de investigación. La posibilidad de que, no se tratase de un secuestro extorsivo, sino de un incidente causado por alguna persona conocida por la joven es explorada cada vez con mayor intensidad.

LAS PISTAS. "El caso sigue teniendo aspectos muy confusos", advirtió el inspector mayor Eduardo Tellechea, director de Investigaciones. No obstante, el jefe de investigadores advirtió que, en caso de tratarse de un secuestro, "estamos aún dentro de los plazos habituales en estos casos para un contacto".

El jerarca evitó formular otros comentarios en torno al caso, ya que no consideraba prudente anticipar más información. Sin embargo, distintas fuentes policiales y del Ministerio del Interior consultadas por El País dieron cuenta de una intensa actividad investigativa.

Pero pese al cansancio y las horas robadas al sueño de todos los policías afectados al caso, la investigación comenzó a reorientarse con mayor energía hacia una segunda hipótesis: que un individuo conocido de la joven haya sido el responsable de su privación de libertad.

El equipo al mando del subcomisario Juan Angel Rosas comenzó a estudiar otras pistas. La matrícula de la camioneta, que en principio se creyó era falsa, podría coincidir con la diferencia de un número con la de un vehículo de similares características. Un segundo testigo que vio la Fiat Fiorino en el momento de la huída aportó nuevos datos sobre la dirección que tomó el captor al abandonar la calle Yamandú Rodríguez y Boston. Aunque este testigo le perdió el rastro pocas cuadras después, su declaración permitió reencaminar la investigación.

VIGILIA. La rutina cansina de la calle Yamandú Rodríguez no fue afectada por ningún hecho relevante en el día de ayer.

En la mitad de la tarde, el portón eléctrico dejaba ver rostros crispados por la preocupación; miradas cargadas de estrés, cansancio y preocupación.

A las 19 horas, cuando el sol perdía fuerza entre las ramas de los árboles, una mujer de porte muy profesional bajó de una Daihatusu con tracción en las cuatro ruedas. Con unos documentos en la mano, ingresó en la casa, estrechamente vigilada por amigos de la familia.

Quince minutos más tarde, la mujer salió de la finca y se subió en el asiento de acompañante de la camioneta japonesa.

El portón abierto mostró a dos familiares saludándose con un beso. El rostro de ellos ya no mostraba tanta tensión, aunque sí preocupación.

Al anochecer, un coche último modelo con los vidrios polarizados, circula por la calle Yamandú Rodríguez. La mayoría de los vecinos saben que son policías.

Al cierre de esta edición la vigilia continuaba. En tanto los policías seguían pistas reservadas, la familia de la joven desaparecida se mantenía en angustiada espera.

Seguridad privada para 2.000 familias

Los directivos de las principales agencias de seguridad que operan en Carrasco no constaron la existencia de pánico o una crisis de inseguridad en el barrio, tras el presunto secuestro de la adolescente realizado en la mañana del jueves 18.

En Carrasco y zonas adyacentes, unas 2.000 familias contratan servicios de respuesta rápida de seguridad. El costo del equipo ronda los 200 dólares, mientras que el servicio mensual de respuesta alcanza unos 50 dólares, según la cantidad de sensores y otros equipos demandados por el cliente.

"No hemos detectado ninguna psicosis en Carrasco", dijo el gerente de SATS, Adolfo Pérez Pastori.

Todos los clientes de este empresa, agregó, extreman sus medidas de seguridad de sus domicilios en este momento, ya que la mayoría deja sus casas para instalarse en Punta del Este o en otras zonas del país.

Según Pérez Pastori, "hace tiempo que se vive un estado de inquietud en Carrasco. En los últimos años, se vivieron algunos hechos distintos a los acostumbrados en el pasado".

Tras aclarar que robos de casas siempre existieron en Carrasco, el experto en seguridad explicó que ahora estos "son más violentos".

Gonzalo Charquero, gerente comercial de la firma Wackenhut, dijo a El País que "aún es muy pronto" para determinar si el supuesto secuestro modificará los padrones de conducta de los habitantes de Carrasco y determinará una mayor demanda de los servicios de seguridad".

Fernando Laventure, jefe del Area de Atención al Cliente de ADT, expresó que "no hubo cambios" en el comportamiento de los clientes que tiene esta empresa en Carrasco.

Explicó que, según expertos internacionales que brindaron conferencias sobre el tema en Uruguay, "difícilmente" este delito ocurre dentro de las casas.

Según Laventure, el secuestro es "muy díficil de neutralizar" y destacó que la prevención utiliza estrategias diferentes al robo casual de una casa.

Una típica estudiante de Carrasco

Cuando sus amigas hablan de ella, dicen que es la más popular de todas. Es conocida en cada rincón de Carrasco. Por su carácter es una persona que nunca pasa inadvertida en ninguna reunión.

A su encanto personal, le suma amigos por el hecho de que, a los 15 años, recorrió tres liceos durante su carrera estudiantil: el British School, la Scuola Italiana y el Uruguayan American School, tres de los institutos más exclusivos de la ciudad. Al American School, su actual liceo, regresó después de vacaciones de Julio procedente de la Scuola Italiana.

Entre sus principales aficiones está la música. En ese sentido escucha desde pop latino hasta los Rolling Stones. Pero, sobre todo, es fanática de "Black Cross", el grupo de rock en el cual toca uno de sus hermanos. Sus amigas aseguran además que sus marcas de ropa preferidas son Kosiuko, 47 Street y Roxy.

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