A las pocas horas del resonante triunfo, el Dr. Vázquez hizo su primera manifestación pública sobre el resultado del referéndum. Fue una declaración breve, sobria, en absoluto triunfalista y, contra la costumbre puesta de manifiesto en centenares de actos anteriores, leída por el presidente del FA. En un momento este dijo: "La presidencia del EP-FA propone la conformación a nivel del Poder Legislativo de una comisión interpartidaria a los efectos de avanzar en el diseño de un proyecto de política energética para un país productivo en consulta con los actores directamente involucrados, para lograr grandes acuerdos nacionales".
La propuesta suena a generosa, máxime que parte de un hombre y de un partido que habían logrado una espectacular victoria electoral pocas horas antes. Pero ella encierra una nueva contradicción frentista, pues muestra con claridad que esta fuerza política no había elaborado —tal como afirmaron durante la campaña electoral destacados voceros de ella— un proyecto alternativo a la ley que procuraban derogar. Además —he aquí otro inconveniente de la oferta de Vázquez— llevaría otra vez el tema a un debate parlamentario, en el cual encontrar no ya consensos, sino algunos pocos puntos de acuerdo resultaría muy difícil y podría poner al país nuevamente como espectador de largos debates similares a los que se desarrollaron a partir del año 2001 en torno a la ley derogada. Por eso asiste razón al presidente Batlle cuando dice que el gobierno está dispuesto a escuchar propuestas, pero propuestas concretas. "Hemos perdido demasiado tiempo sin escuchar una propuesta concreta". El miembro del directorio del Ente Fernando Saralegui enumeró los problemas que enfrenta Ancap, todos ellos necesitados de urgentes respuestas. Por ejemplo, la última etapa de la ampliación de la refinería costará entre 60 y 80 millones de dólares y no hay financiación prevista. Todavía Ancap no ha terminado de pagar los 120 millones que costó la primera etapa de esa mencionada ampliación y además, para agravar más este panorama, el resultado del domingo pone en duda el proceso de asociación de Ancap en el área del cemento, desde hace años deficitaria. Es claro que Ancap necesita soluciones urgentes y no largos debates parlamentarios.