QUE la tradicional taza de té es bien recibida tanto en verano como en invierno. Las innovaciones siempre se disfrutan.
QUE los tés son un verdadero reconstituyente en verano. Apetecen a todas horas y no son difíciles de preparar. Los hay para todos los gustos, desde sabores fuertes, hasta los más suaves y supernaturales.
QUE el té con menta resulta fácil de preparar: 1 litro de agua, 5 hojas de menta, 3 bolsitas de azúcar. Hervir el agua con la menta, apagar el fuego e introducir en la infusión 3 bolsitas de té. Dejar reposar unos minutos, azucarar a gusto y enfriar en la heladera o con cubitos de hielo.
QUE el té helado es una de las bebidas más refrescantes con la condición fundamental de que quita la sed. Coloquemos entonces en una jarra 3 tazas de agua fría. Agreguemos 1 taza de agua caliente donde disolvimos 2 sobrecitos de té común. Endulcemos con azúcar o edulcorante a gusto, 4 o 5 rodajas de naranja o limón o combinadas ambas. Refresquemos con abundante hielo y convidemos a nuestros amigos cuando nos visiten.
QUE es ideal servir una taza de té con preparaciones dulces, en este caso cañones de crema pastelera o cualquier preparación con hojaldre pues las hace más digestivas.