LONDRES | AP
El presidente estadounidense George W. Bush fue recibido en Gran Bretaña con pompas reales y también con algunas manifestaciones antibélicas, y en sus pronunciamientos defendió la guerra de Irak afirmando que el poderío militar debe utilizarse en ocasiones para combatir el peligro del terrorismo mundial.
"En algunos casos, el uso mesurado de la fuerza es todo lo que nos protege de un mundo caótico, dominado por la violencia", dijo Bush a un grupo de académicos congregados en el Palacio Whitehall.
Durante una visita de tres días y medio a Gran Bretaña, Bush trató de disipar lo que considera como opiniones erróneas en el extranjero acerca del uso de la fuerza por parte de Estados Unidos en Irak.
"Todas las generaciones tienen principios por los cuales objetan el uso de la fuerza y yo reconozco los motivos que sustentan esas opiniones", dijo Bush. Pero añadió:
"Los que están en posición de autoridad, empero, no sólo son juzgados por la bondad de sus motivos. El pueblo nos ha dado el deber de defenderlos y ese deber a veces requiere la represión violenta de hombres violentos".
INACCION. El mandatario advirtió acerca de los peligros de la inacción tras los ataques terroristas del 11 de setiembre de 2001 en Estados Unidos.
"La esperanza de que el peligro ha pasado es un consuelo, es comprensible y es también falsa", dijo. "Esos terroristas dirigen sus ataques contra los inocentes y los matan por millares. Y si obtienen las armas que buscan los matarían por millones... El mal es evidente y su negación no hace sino aumentar el peligro".
BIENVENIDA. Previamente, la reina Isabel II y el príncipe Felipe dieron un saludo real al mandatario de Washington en el Palacio de Buckingham.
Tras escucharse una salva de 41 cañonazos que sacudieron el palacio, Bush y su esposa Laura saludaron a la reina y el príncipe, seguidos por el primer ministro Tony Blair, el canciller Jack Straw y una extensa comitiva de funcionarios civiles y militares.
Bush y el príncipe Felipe inspeccionaron una columna de guardas reales con sus abrigos grises y sus altos sombreros de pelambre negra.
El Teatro de Buckingham fue foco de manifestantes opuestos a la guerra de Irak, que se congregaron el miércoles tras barreras de metal, vigilados por agentes policiales con chalecos amarillos.
Si bien la muchedumbre fue poco numerosa y estuvo confinada a varias docenas de metros de las rejas, sus consignas podían ser escuchadas dentro de los predios del palacio mientras el presidente saludaba a sus dignatarios.
Un total de veintinueve personas fueron detenidas en las diferentes manifestaciones.
Las detenciones respondieron a faltas menores "como destrucción de bienes públicos, posesión de objetos peligrosos o consumo excesivo de alcohol", dijo un portavoz de la Policía Metropolitana.
Pese a estos arrestos, la impresión de las fuerzas de seguridad es que "la jornada ha transcurrido sin grandes altercados y las protestas han sido pacíficas".
Decididos a vencer al terrorismo
LONDRES
Estados Unidos y Gran Bretaña tienen la firme determinación de "vencer al terrorismo", declaró la reina Isabel II de Inglaterra durante el banquete ofrecido anoche el presidente Bush en el londinense Palacio de Buckingham.
En el brindis que precedió al banquete, la Reina se permitió también algunas bromas.
La soberana —que citó dos veces al ex presidente George Bush padre— bromeó sobre la duración de su gestión, que ya lleva 51 años. "Aquí no vale la regla de no más de dos mandatos de cuatro años", dijo al referirse a las limitaciones para permanecer en el poder de los presidentes norteamericanos.
Y repitió, como lo había hecho el ex premier Winston Churchill, que Londres y Washington mantienen "relaciones especiales".
"Pese a que la desaparición del Concorde hace más largo el viaje, nuestros países nunca estuvieron tan juntos. Compartimos la confianza y el coraje de buscar un mundo más próspero, más seguro y sobre todo más libre", dijo.
Porque, como dijo Bush padre, "sabemos lo que es justo, y la libertad es justa’, continuó Isabel II.
"Nuestras tropas combatieron juntas en Afganistán e Irak para liderar la lucha para restaurar la libertad y la democracia para derrotar el terrorismo", expresó.
Isabel II deleitó a sus invitados con un menú escrito en francés, idioma que usaba antaño la monarquía británica, que incluyó consomé de acedera, halibut asado con hierbas, pechuga de pollo con albahaca, patatas asadas, repollo de Savoy y ensalada. ANSA