Alicia Haber
Nicolás Scafiezzo, reportero gráfico de El País, será reconocido hoy en Lima. Motivos personales imposibilitaron su asistencia. De cualquier manera, en el acto de esta noche se estará oficializando la entrega de un galardón muy importante. Se trata de los Premios Iberoamericanos de Comunicación por los Derechos de la Niñez y la Adolescencia, un certamen nacido en 1998 y que ahora tiene una nueva edición. Son una convocatoria bianual, siendo copatrocinados por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la agencia española EFE, bajo la coordinación de la Fundación Santillana por Iberoamérica.
Es tal la importancia del acontecimiento que reúne un jurado de primer nivel, tiene enjundiosos premios en metálico y los premiados obtienen además una escultura diseñada especialmente por el célebre artista Oswaldo Guayasamín (fallecido en 1999).
Más allá de ello, lo importante son las finalidades que logra. Ricardo García, de la Junta Directiva del Comité Español de Unicef, sostiene, "a través del proceso de los Premios, va conformándose una red de comunicadores amigos de la infancia cuya influencia sobre políticas públicas y conciencia social es determinante".
Los premios tienen como objetivo "reconocer la labor de los comunicadores en favor de la niñez y la adolescencia, así como estimular a los medios de comunicación masiva a denunciar, investigar y sensibilizar acerca de la crisis de pobreza, exclusión social y violencia que viven millones de niños, niñas y adolescentes de América Latina, España y Portugal".
Este año se presentaron numerosos trabajos de muchos países. De Uruguay se enviaron 30 en varias categorías (TV, prensa escrita, radio etc), de los cuales el único seleccionado fue Nicolás Scafiezzo. Por otra parte su fotografía integra el reducido grupo que está en la rigurosa selección final: solo fueron admitidas las obras de doce reporteros gráficos. Es todo un logro. "Estamos muy impactados por la profundidad y la calidad de los casi 800 trabajos presentados este año de más de 20 países", explicó Miguel Angel Gozalo, presidente del jurado y de la agencia EFE.
La foto de Scafiezzo que fue premiada pertenece a una serie realizada en un merendero uruguayo y en su momento fue publicada en este diario. Importa no solo por la calidad estética sino sobre todo por la relevancia del tema, una defensa de los derechos de los niños y los adolescentes a través de la denuncia de su marginación. En esa toma Scafiezzo revela su mensaje humanista y su conciencia social, particularmente importante en esta crítica etapa histórica del país en el que la pobreza infantil se ha transformado en un trágico problema.
Scafiezzo se dedica a la fotografía desde los 17 años, como reportero gráfico tiene una larga trayectoria a pesar de su juventud (acaba de cumplir los 30), realizando también una carrera en el campo de la fotografía artística e intervenido en exposiciones. En estos momentos se encuentra abocado a un ambicioso proyecto cultural fotográfico de interés humanitario del que pronto se tendrán noticias: él cree que los reporteros gráficos tienen una obligación moral, porque ve todos los días facetas de la vida que lo movilizan y comprometen. Los aspectos sociales de la vida, las desigualdades, el desvelamiento de una realidad dura, lo atraen por sobre todas las cosas en el quehacer cotidiano.