El barrio Nuevo Capra cumplió ocho años de existencia y lo festejó inaugurando una fuente y una terminal de ómnibus. Esta última permite a esta zona de Montevideo, habitada por alrededor de 1.400 familias, tener un mayor acceso a diversos puntos de la Capital como la Aduana, Belvedere, Pocitos o el Cerro.
Ambas construcciones están emplazadas en el corazón del barrio, donde todavía los campos y los bañados le ganan la pulseada a las edificaciones y la caminería de tierra.
Para el acto de inauguración, que incluyó el tradicional "corte de cinta", se hicieron presentes medio centenar de vecinos, el titular del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma), Lucio Cáceres, José Bello, de Cutcsa, el vicepresidente de OSE, Hugo Granucci, y otras autoridades.
La ceremonia incluyó la entrega de plaquetas para autoridades de Cutcsa y OSE en reconocimiento por parte de la Comisión de Vecinos.
OCHO AÑOS. El Nuevo Capra, que no figura casi en ningún mapa de Montevideo, es un asentamiento fundado el 18 de noviembre de 1995, ubicado casi tres kilómetros al norte de Avenida Belloni, tomando por Camino Repetto. Luego de que unas 800 familias ocuparan la zona, entre todas adquirieron el terreno de 25 hectáreas, pagando una suma "cercana a los 140 mil dólares", según dijo Adrián Varela, presidente de la Comisión de Vecinos. Los títulos de propiedad fueron entregados en custodia al Mvotma para iniciar el proceso de regularización.
En ocho años de vida, lograron tener un servicio de OSE, UTE y Caminería que los destaca del resto de los asentamientos, según aseguran los propios vecinos, quienes añaden que "la seguridad es mayor que en muchos otros lados".
Coincide con esta idea el ministro Cáceres: "Comparado con otras zonas de similares características, el Nuevo Capra es uno de los más ordenados que conozco. Tiene una adecuada cohesión social y mejores condiciones urbanísticas".
A la flamante terminal de buses arriban las líneas L2 y L22. Estas permiten el trasbordo a las diferentes zonas de Montevideo, desde Camino Maldonado o General Flores, sin gasto adicional y tienen una frecuencia diurna de 25 minutos. Anteriormente, los vecinos tenían que caminar cinco cuadras hasta Repetto (o diez hasta Camino del Andaluz), y los servicios de transporte colectivo pasaban una vez por hora.
Para llegar a la terminal, los ómnibus deben cruzar un estrecho puente de no más de tres metros de ancho. Vecinos y autoridades coinciden en la necesidad de ampliarlo, así como en mejorar la caminería e instalar el saneamiento. Como el propio Varela indicó durante el acto inaugural, aludiendo a estos últimos años: "Hoy tenemos esto, mañana conseguiremos otras cosas".