Gestionada por la misma familia desde hace tres generaciones en un predio de ocho hectáreas en la zona de Punta de Yeguas, la bodega Rodríguez Hnos. y Cía Ltda. atraviesa uno de los mejores momentos productivos de su larga trayectoria.
"Hemos salido adelante a fuerza de trabajar, haciendo, cada uno, lo que mejor sabe hacer", explica Mario Rodríguez, director del establecimiento que fundara su abue- lo en 1937, y a quien acompañan hoy en su labor, sus hermanos Daniel y Horacio, y un vigoroso grupo de hijos y sobrinos.
Como resultado de los planes liderados por Inavi, los viñedos pertenecientes a la familia Rodríguez, instados en unas 80 hectáreas entre propias y arrendadas en la zona de Punta de Yeguas, Pajas Blancas y La Colorada, han sido reconvertidos casi en su totalidad, además de incorporar tecnología de Francia e Italia.
La bodega conserva la marca tradicional de la bodega, Marearcar, para vinos comunes y de mesa, pero sumó en los últimos tiempos nombres como La Estancia, también para vinos finos, Rincón del Rey, para moscatos espumosos y desde 1998, la producción de la sidra La Macarena y Mundo Viejo.
El establecimiento procesa dos millones de kilos de uva por año, con un 50% de producción propia.
A partir de la compra de insumos, elabora, por otra par-te, entre 400 y 500 mil litros de sidra.