BARCELONA, España | AFP
Más de 5,3 millones de electores están habilitados para votar el domingo en los comicios regionales de Cataluña y renovar su parlamento, en unas elecciones en las cuales los nacionalistas moderados (demócrata-cristianos), en el poder desde 1980, pueden perder su hegemonía frente a los so- cialistas.
Según los sondeos las elecciones permitirán un empate técnico entre el Partido de los Socialistas Catalanes (PSC) y los nacionalistas de la coalición Convergencia i Unió (CiU), aunque con una leve ventaja de los socialistas sobre los nacionalistas.
Estas elecciones deben decidir los 135 escaños del parlamento regional que votará al sucesor de Jordi Pujol, quien ha estado 23 años al frente de la Generalitat (gobierno autónomo).
Artur Mas, candidato de CiU, y Pasqual Maragall, del PSC, son los favoritos para ocupar la alta magistratura.
El "pequeño" partido de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) crece en votos y escaños y será, según estas encuestas, la tercera fuerza política en número de escaños (entre 17 y 20) y porcentaje de voto, por lo que la mayoría de las hipótesis la consideran una fuerza necesaria para formar gobierno.
Al ocupar el tercer puesto ERC, queda desplazado de este lugar el Partido Popular (PP, derecha) del presidente del gobierno español, José María Aznar, aunque podría mantener o mejorar levemente sus resultados (le auguran entre 12 y 16 escaños).
El aumento más claro lo registrará la coalición de Izquierda Unida y los Verdes (IU-EV), que podría doblar su número de escaños y porcentaje de voto (de 3 a 6 o 7 parlamentarios).
ENCUESTAS. Según el diario "El País", Pascual Maragall obtendrá el 34,5% de los votos frente al 32,5% de Artur Mas; según "La Vanguardia", al PSC le corresponderá un 36,2% de los votos frente al 33,1% que se irá para CiU; y según "El Mundo", los socialistas recibirán el 35% de las papeletas y CiU el 32,2%.
Las dos grandes fuerzas bajarían en votos y escaños: CiU podría perder entre 7 y 10 escaños y el PSC perdería entre 2 y 6.
RECAMBIO. CiU presenta a Artur Mas como el recambio generacional de un Pujol referente del nacionalismo catalán de las últimas décadas. Nacido en 1956, enamorado de la poesía francesa (Lamartine, Verlaine, Rimbaud), casado con una maestra de origen polaco, Mas propone un proyecto de futuro para Cataluña que se concreta en la consecución de un nuevo Estatuto, que no es independentista y que cabe dentro de un marco constitu- cional "generosamente inter- pretado".
Tiene como competidor al popular ex alcalde socialista de los Juegos Olímpicos, Pasqual Maragall, nacido en 1941, economista de profesión, desgarbado, de apariencia informal y que se presenta como el garante del cambio que daría lugar al primer gobierno catalán socialista de la democracia.
Este es el segundo intento de "Pasqui" de alcanzar la presidencia de la Generalitat, ya que en 1999 cosechó más votos que Pujol, pero en virtud del sistema electoral se le adjudicaron menos escaños a su partido.
Políticamente autodefinido como "catalán, demócrata y de izquierdas", Josep Lluis Carod Rovira, de "Esquerra Republicana", es hijo de un guardia civil aragonés, de madre catalana y será el "árbitro" de la contienda, dado que sus votos pueden dar la gobernabilidad a Mas o Maragall.
Protagonista en primera línea de los gobiernos de Aznar desde 1996, Josep Piqué (PP) es el único candidato que no plantea una reforma del Estatuto y que se presenta como el garante de la estabilidad institucional.
Joan Saura, candidato por Iniciativa per Catalunya (ICV) afirma que su coalición de izquierda y ecologistas es la única garantía de un gobierno de izquierdas de verdad.
De cera
Letizia Ortiz, futura reina de España luego de su boda en junio de 2004 con el príncipe Felipe de Borbón, tendrá su propia estatua en el Museo de Cera de Madrid, que será exhibida al público una semana antes de esta Navidad. La figura de Letizia Ortiz, periodista de 31 años, se encuentra en la primera etapa del proceso de ejecución. AFP