Un hombre fue a la cárcel por matar a un ladrón en la calle, tras perseguirlo por el balneario El Pinar al descubrir minutos antes que su casa había sido desvalijada.
El domingo 9, G.T.R., de 56 años, regresaba a su hogar. A poca distancia de su vivienda, observó que un individuo se llevaba varios objetos y estimó que se trataba de un hurto.
No precisó llegar a la puerta de la finca para comprobar que sus presunciones eran correctas: le habían robado.
Tomó un arma y salió a perseguir al delincuente por todo el balneario. Pese a que el ladrón le llevaba algunos minutos, G.T.R. tenía también alguna ventaja: podía reconocerlo desde muy lejos.
Tras "peinar" algunas manzanas, el damnificado ubicó enseguida al delincuente. Este se encontraba a unas seis cuadras de la vivienda robada.
G.T.R. incriminó al ladrón. Ambas personas se trabaron en un forcejeo. Ante la reacción del malviviente, G.T.R. le efectuó un disparo a "boca de jarro".
El delincuente cayó al suelo. La bala impactó en su cráneo. El heridor, mientras tanto, se retiró del lugar.
La Policía detuvo al agresor, mientras que el ladrón fue internado en grave estado de salud.
DIFERENCIAS. Una mujer murió y un hombre fue herido de entidad en un drama pasional ocurrido en la Ciudad de la Costa.
El domingo 9, la mujer cumplía años y fue a visitar al hombre. Ambos mantenían una relación amorosa.
El hecho fue provocado por una discusión entre la mujer y el hombre por cuestiones del momento.
La mujer tomó un arma y le disparó dos tiros al hombre. Después se quitó la vida.