Hoy es el último día del quinquenio en que podrá concederse una mejora presupuestal a los funcionarios públicos, ya que mañana empezará a tener vigencia el artículo 229 de la Constitución. En él se dice que "El Poder Legislativo, las Juntas Departamentales, los Entes Autónomos y Servicios Descentralizados no podrán aprobar presupuestos, crear cargos, determinar aumentos de sueldos y pasividades, ni aprobar aumentos en las Partidas de Jornales y Contrataciones, en los doce meses anteriores a la fecha de las elecciones ordinarias".
Establecido por primera vez en la Constitución de 1952, Justino Jiménez de Aréchaga recuerda que la finalidad del precepto fue evitar que estas iniciativas fueran promovidas con una baja finalidad electoral.
El tiempo puso de manifiesto otra finalidad útil, ya que impide que algunos sectores de funcionarios públicos utilicen los reclamos presupuestales como medio de presión, que se reflejen en una serie de paros dañinos y que el país viva en un estado de casi permanente agitación.
Es de esperar que el tiempo que se utilizaba en movilizaciones sea destinado, por todos, a un trabajo productivo, y los problemas que siguen afectando al país sean solucionados con la buena voluntad y la dedicación de los únicos que pueden hacerlo.
Igual no va a ser un año tranquilo.
Habrá que enfrentar la mala fe y el exclusivo partidismo con que desde algunos sectores se está manejando la campaña contra la ley de Ancap, haciendo circular versiones falsas sobre su contenido, que el ciudadano sólo puede desvirtuar informándose directamente. Luego, en el mes de abril, tendrán lugar las elecciones internas para seleccionar los candidatos presidenciales y designar los Convencionales nacionales y departamentales de los partidos políticos.
El último domingo de octubre, por su parte, se llevará a cabo la elección de Diputados y Senadores y la primera vuelta para la nominación de Presidente y Vice de la República y, eventualmente, una segunda el último domingo de noviembre entre los dos candidatos más votados.
Lo que no cabe duda es que no va a ser un año aburrido.