La máxima sanción que puede aplicar el SMU cuando concluye que un médico ha cometido una grave falta ética es la expulsión del gremio.
En el país no existe una ley de colegiación médica como hay en la mayoría de los países de América Latina, que impida a un médico seguir ejerciendo. Los colegios profesionales creados por ley, pueden, ante la comprobación de una violación grave del Código de Etica, eliminar a un médico del registro e inhabilitarlo para la función.
Actualmente, esta decisión puede ser tomada por la Comisión Honoraria de Salud Pública, un organismo que funciona en la órbita del MSP.
En 1988, un grupo de diputados de todos los partidos políticos presentó un proyecto de ley con el fin de crear el "Colegio de Médicos del Uruguay". Se trataría de una persona jurídica no estatal destinada a asegurar el control de la actividad y la conducta ético-moral de los médicos.
La máxima sanción prevista es la suspensión temporal o definitiva del registro en el Colegio y por tanto la imposibilidad de ejercer.
El proyecto nunca fue aprobado. Recientemente, el diputado nacionalista y médico de profesión, Jorge Chapper, se comprometió a impulsar la colegiatura ante la dirigencia del SMU.