El senador Francisco Gallinal transmitió ayer al ministro de Economía, Isaac Alfie, una visión negativa "desde el punto de vista jurídico y político" sobre la aplicación del decreto que modifica el cálculo del Impuesto a las Retribuciones Personales (IRP).
"El decreto no tiene respaldo legal y es políticamente inconveniente, debido a que estamos en una etapa que busca la reactivación económica", sintetizó el precandidado nacionalista.
Gallinal dijo que la entrevista "era importante" para comunicarle al ministro "nuestros fundamentos" y "ganar tiempo de aquí al lunes cuando Alfie y el ministro de Trabajo, Santiago Pérez del Castillo, concurran a comisión del Senado", para responder sobre el tema, indicó.
"El camino equivocado es la interpelación, porque allí no se obtienen resultados efectivos. Si logramos modificaciones en el decreto, o en su defecto, una ley interpretativa, le estamos dando respuestas concretas a un problema importante. Tengo esperanza de que la jornada del lunes sea una instancia definitoria".
Gallinal elogió la actuación de los directores blancos en el Banco de Previsión Social, al apoyar el pase del decreto a la Sala de Abogados de la entidad estatal para una ampliación del informe. Dijo que esa decisión permite "ganar tiempo" para la instancia parlamentaria.
El directorio del BPS recibió un primer informe de los asesores jurídicos en el que ratifican que el decreto es ilegal porque se aparta de la disposición del Código Tributario en su numeral 2, artículo 2‚ que señala que sólo la ley puede fijar las bases de cálculo del IRP.
En cuanto a la retroactividad, Gallinal dijo que a esta altura "está descartada. Desde el punto de vista económico, pensar en una retroactividad para cobrarle a los empleados o a los funcionarios públicos el pago de un impuesto porque no se debió liquidar en determinada forma, me parece que sería altamente inconveniente".