BUENOS AIRES
El gobierno argentino prometió ayer ser "muy severo" frente a la actual oleada de secuestros, en medio de la conmoción popular por el SOS lanzado por el padre de un joven que lleva 37 días en cautiverio y ha sido mutilado por sus captores.
El jefe del gabinete, Alberto Fernández, anunció que se agudizará la lucha contra las bandas de secuestradores.
"Hay que ser muy severos y terminar rápidamente" con los secuestros, apuntó Fernández al expresar su preocupación por el caso de Pablo Belluscio, de 22 años, cuyo padre publicó el miércoles una carta para pedir "ayuda desesperada" para liberar al joven de sus "sádicos secuestradores".
A Pablo, los secuestradores le cortaron dos falanges del dedo índice de su mano derecha y las enviaron a su familia, junto con un video donde fue filmada la mutilación, para exigir un rescate de 300.000 dólares (que después redujeron a 35.000), señaló su padre, Gustavo Belluscio, en su carta.
"Además amenazaron con seguir amputándolo y con matarlo, nos piden una cifra imposible de reunir", dijo su padre en un mensaje publicado por el diario "La Nación" y difundido también por correo electrónico.
"Hoy es nuestro amado hijo Pablo Belluscio, pero puede ser mañana el hijo de cualquier familia argentina: ya hubo en menos de dos meses en el país unos 40 casos y la cifra va en aumento", agregó.
DRAMATICO. Gustavo Belluscio subrayó que "es un espanto que una familia se vea obligada a remunerar a los verdugos mutiladores del propio hijo".
El jefe del gabinete de gobierno admitió que "la intranquilidad social que generan estos hechos es enorme" y que "se han constituido verdaderas empresas para este tipo de crimen".
"Hay que agudizar las formas para ver de qué modo se termina con esta modalidad delictiva que genera tanta impotencia", matizó Fernández en declaraciones a las radios de Buenos Aires.
Una encuesta de la consultora D’Alessio Irol destacó que el 87,9 por ciento de los habitantes de las principales ciudades vive con temor a ser secuestrado.
El presidente del colegio de abogados de Buenos Aires, Roberto Durrieu, advirtió ayer que "no hay fuerzas que custodien a la población" y criticó las demoras en combatir el auge del delito.
En una reacción ante las críticas, la policía detuvo ayer a tres personas a poco de haber secuestrado a un empresario en los alrededores de Buenos Aires, donde se registran los más altos índices de delincuencia del país.
También el comerciante Roberto Sánchez fue liberado ayer por la policía luego de pasar nueve días secuestrado. Sánchez estaba cautivo en un estacionamiento en pleno centro de Buenos Aires y luego de su liberación fueron apresadas dos personas presuntamente involucradas en su secuestro. EFE