En el hall del primer piso del Palacio Salvo se dio inicio ayer a la celebración del 75º aniversario del "ícono" montevideano.
Con la presencia del Presidente de la República, Jorge Batlle; el ministro de Educación y Cultura, Leonardo Guzmán, y el intendente de Montevideo, Mariano Arana, se dio inicio al extenso calendario de actividades que celebra la creación de este edificio típico de la fisonomía ciudadana.
La ceremonia, empero, resultó empañada a la salida del primer mandatario cuando un reducido grupo de ahorristas del ex Banco de Crédito lanzó improperios a su paso, ya en el exterior del edificio. Los efectivos policiales ubicados en la puerta y la vereda del Palacio no llegaron a intervenir, ni tampoco disolvieron el pequeño grupo de manifestantes que portaban pancartas.
De todas maneras, el incidente no modificó el programa de actividades que, tras el brindis de apertura comenzó con una recreación de época con automóviles de colección y vestimenta propia de la década de 1920.
FESTEJOS. "Nadie puede imaginarse una ciudad de Montevideo sin el Palacio Salvo", apuntó la licenciada Beatriz Quiroga, presidenta de la administración del edificio.
Con sus mejores galas, las ventanas características del edificio construido por el industrial Angel Salvo en 1928 pintadas y engalanadas para la ocasión, el Palacio se apresta a una semana de intensa actividad.
Al rememorar la época en la que nació el Salvo, el presidente Batlle dijo que la construcción representaba otro sentir de los uruguayos: "En aquel tiempo el Uruguay no tenía miedo, no tenía miedo a lanzarse hacia el porvenir, tampoco en hacer estas cosas que en aquel entonces parecían disparatadas".