RIVERA | FREDDY FERNANDEZ
En el marco de la más absoluta reserva, la auditoría del Banco República estaría investigando una maniobra realizada a través de procedimientos informáticos, cuyas verdadera dimensión no se conocen, pese a que los rumores circulantes en la frontera hablan de un perjuicio superior al millón de dólares.
No obstante ello, no hay denuncia ni penal, ni policial.
A través de distintas consultas realizadas por El País se pudo establecer que se investiga la tarea de una funcionaria que solicitó licencia por tiempo indeterminado, y a la fecha estaría fuera del territorio nacional.
Este episodio se conoce pocas semanas después que funcionarios de la entidad estatal realizaron una investigación en la filial de Tranqueras, a raíz de la drástica determinación de un funcionario de dicha sucursal, quien antes de autoeliminarse dejó una carta en la que revela una serie de irregularidades de las que se declaró responsable.
Si bien no ha trascendido el monto de las sumas presuntamente defraudadas, se estima que las mismas son importantes. No es esta la primera vez que la sucursal Rivera del banco oficial está bajo sospecha.
Cabe recordar que 1° de marzo de 2004 a las 9 de la mañana los cinco Directores del Banco de la República deberán declarar ante la jueza Civil de 4to. Turno, Graciela Pereira Sander, en el marco de la demanda iniciada por la entidad financiera contra cuatro funcionarios de la institución, a quienes reclama una cifra millonaria.
El juicio ejecutivo es motivado por los daños y perjuicios ocasionados por la maniobra que en su momento condujo al procesamiento del funcionario Hugo Jorge Silveira Vargas, conocido por el alias de "Toti", al que el juez Alberto Miguel Basil remitió por un delito de "peculado".
Por esta querella habrá audiencias los días 9, 11, 16 y 18 de febrero, convocando a diversos testigos, tanto de la parte demandada, como de la demandante.
La maniobra se conoció en agosto de 1998, cuando un funcionario del BPS, descubrió que en una "zapatilla" que debía contener un millón de pesos, en cédulas de mil, sólo los cuatro billetes eran de mil pesos, el resto, eran cédulas de $ 20. La investigación judicial, comandada por el juez Alberto Miguel Basil, culminó con el procesamiento de quien fuera en su momento jefe de cajeros.