Un grupo de marinos estadounidenses, participantes de la operación Unitas, en aguas de la región, realizaron diversas tareas comunitarias en Montevideo.
Durante el día de ayer, los marinos limpiaron el monumento a Franklin Delano Roosevelt, en el cantero central de la avenida Ricaldoni, frente a la residencia del embajador de Estados Unidos, en tanto que por la tarde visitaron la escuela pública 178, Martin Luther King, donde realizaron tareas de pintura y de acondicionamiento de una sala informática.
La escuela atiende, en su turno matutino, a 521 niños de las zonas de Unidad Casavalle, Barrio Misiones y Barrio Borro. La embajada de Estados Unidos donó parte de la pintura y los materiales necesarios para el cambio de cara del edificio, así como ocho computadoras, que habían sido donadas para el 4 de julio a la embajada por parte de Citibank.
Las tareas que realizaron los marinos son voluntarias. Según confió a El País uno de los oficiales, Jelito Galanta, no todos las hacen y quienes eligen trabajar de forma voluntaria lo hacen "porque es una satisfacción personal donar nuestro tiempo a una comunidad".
Aníbal Bollo, otro de los marinos, de ascendencia venezolana, manifestó que es un placer: "Siempre me preguntan ‘¿qué has hecho por esos países?’ y a mí me gusta contar estas cosas, el contacto con la gente, con los niños, poder ayudar". Una veintena de marinos participó en las tareas, que prosiguen hoy con la ayuda de padres y maestros.
Los militares estadounidenses estarán en Uruguay hasta el domingo.