Alianza Nacional, el sector blanco orientado por el senador y precandidato Jorge Larrañaga, presentó ayer un proyecto de "repoblamiento de la campaña" que supone la "colonización" de 200.000 héctareas para asentar 1.300 familias en el medio rural, en un período de cinco años y a través de distintas fuentes de financiación.
La iniciativa fue presentada en el Palacio Legislativo por el propio Larrañaga, acompañado por un grupo de dirigentes y técnicos, entre ellos el vicepresidente del Instituto Nacional de Colonización (INC), Carlos Daniel Camy.
"El Instituto Nacional de Colonización deberá asumir el rol protagónico previsto por los legisladores en 1948, de llevar a cabo un efectivo asentamiento en la tierra de trabajadores rurales. Habiendo alcanzado su equilibrio económico está capacitado para encarar la etapa más productiva de su historia", dice el proyecto en su introducción.
En cuanto a los recursos, en primera instancia, se prevé aprovechar 50.000 hectáreas de organismos del Estado en forma inmediata. Para ello, se establece el pase de toda superficie mayor a 50 hectáreas a la administración del INC, que volcaría los recursos que se generen por arrendamientos o ventas a los organismos propietarios.
Otra fuente de recursos sugerida para adquirir nuevos campos es la compra con fondos de inversión en tierras por parte de las Afap. "Los datos que se poseen de evolución histórica del precio de la tierra en el largo plazo, permiten afirmar que es muy razonable que las Afap tengan un porcentaje de su inversión en tierras", dice el documento. En este caso, también se prevé la adquisición de 50.000 hectáreas.
Asimismo, se plantea la disposición de otras 50.000 hectáreas intensificando el sistema de venta a largo plazo de la tierra a los colonos "que se han consolidado económicamente". De las 240.000 hectáreas de propiedad del ente "se puede estimar una venta anual del 5%, lo que representa en el quinquenio 60.000". Mediante sistemas que incluyan créditos y fondos de fideicomisos —dice— "se adelantarán los recursos de fracciones vendidas para poder invertir en forma inmediata".
En cuanto al impuesto a las transmisiones inmobiliarias, se estima "razonable" que el actual impuesto a las ventas de tierras se vuelque al fondo para la compra de tierras. Con eso se completarían las 50.000 hectáreas restantes.
Con relación a otras inversiones necesarias, se consigna la construcción de viviendas por la participación de Mevir y de caminería por acción de las intendencias, así como créditos de desarrollo a través del Banco Mundial y el BID.