Jorge Da Silveira
Tras la muy buena victoria ante México en Chicago 2 a 0, Carrasco retomó contacto con la prensa y a través de ella con la afición. El mismo permitió confirmar que es mucho más expresivo el fútbol de su equipo que su discurso ante los medios. También queda claro hasta ahora que cuando debe realizar su planteo ofensivo es mucho más certero que cuando debe introducir variantes al mismo frente a adversarios poderosos. Se vio ante Argentina en Florencia y frente a Paraguay en Asunción.
En principio mantendrá ante Chile el mismo equipo que inició en la goleada ante Bolivia. Parece coherente. Si se jugó muy bien, si se logró funcionamiento colectivo, si no hubo individualidades que no rindieron, hay que mantener la oncena. Lo único que pudo variar la alineación fue la recuperación física de Hornos, que lamentablemente no se dio pese al tiempo que pasó desde la lesión el 12 agosto. Es evidente que la sanidad del Sevilla fracasó.
El técnico aseveró que llamará solo a 18 futbolistas para los dos partidos, solo los que se deben incluir en el formulario. Si se tiene en cuenta que el segundo rival será Brasil, tan solo cuatro días después de enfrentar a Chile, parece riesgosa la decisión. Más aún si se considera que hay cinco jugadores que tienen amarilla y de ver otra ante los rojos no podrán estar en Curitiba para enfrentar a los campeones del mundo. Puede haber una expulsión o quedar cansado algún integrante, como pasó después de Bolivia. Sostuvo que, de ser necesario, apelará a futbolistas que actúan en el medio. Por algo los mejores están afuera.
Se anunció una convocatoria sorpresiva del exterior. Son las originalidades del técnico a las que ya nos tiene acostumbrados. Se aguarda un planteo distinto ante Brasil, cuatro en la zaga y algún volante de marca más, como ya se hizo ante Paraguay. Hay quienes dicen que el sistema será 4-3-1-2. La idea es buena. Hay que ver cómo la implementa. En Asunción estábamos de acuerdo con poner un zaguero más y otro volante con más marca. El problema fue la elección y todos los cambios realizados en una escuadra que venía de golear tras una gran actuación. Acá pasa lo mismo.
Habrá que ver a quienes elige, si agrega un zaguero más a quienes actuaron ante Bolivia y lo harían frente a Chile, quién es, como conforma el medio, si pone algún otro volante de marca además de Sosa o lo rodea con jugadores de buen manejo como en México, lo que parece riesgoso ante un rival con tantos buenos jugadores en ofensiva.
Del equilibrio y la autocrítica de que haga gala el técnico, más aún si se le gana bien a Chile, dependerá en gran medida nuestra suerte en Brasil.