Una multitud en paz y rock and roll

| Un hombre murió de paro cardíaco en la ruta pero todo transcurrió sin violencia y el comercio vendió como nunca

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DURAZNO | VICTOR D. RODRIGUEZ

Un verdadero éxodo de adolescentes provenientes desde todos los rincones del país e incluso de Argentina y Brasil, llegó a Durazno el fin de semana abarrotando las instalaciones y alojamientos de la ciudad, para asistir a lo que fue el festival musical más grande en la historia del departamento, el Pilsen Rock, que congregó a 35.000 seguidores, tantos como la totalidad de residentes en la ciudad.

La fiesta se realizó en el Parque de la Hispanidad, a tres kilómetros de la ciudad, predio de más de siete hectáreas, con árboles de diferentes países hispanoamericanos. El escenario fijo, a orillas de un enorme lago artificial, nunca antes había sido protagonista de un concierto tan multitudinario. Allí se ralizan los festivales de folclore, que en su mejor momento congregaron a 15 mil personas.

Los comercios se vieron saturados. "Se vendió todo. Debimos reponer dos y tres veces la mercadería", dijo un vocero del sector. La tranquilidad reinó en todos los aspectos y sólo se registraron algunos incidentes menores, por lo que la policía desarrolló su labor sin sobresaltos.

La fiesta se vio empañada en la primera jornada con la muerte de una persona que se desvaneció en la ruta, producto de un paro cardíaco, Martín Diego Ruiz Doradode 24 años de edad, oriundo de Montevideo.

Por su parte el tiempo acompañó "a medias", con variaciones entre una jornada y la otra. El sábado hubo lloviznas, algunos chaparrones y tormenta eléctrica, pero no se detuvo el programatal como es costumbre en los festivales folclóricos. La situación mejoró de manera sensible en la jornada del domingo, que se extendió hasta después de la madrugada.

OBJETIVO. Ya desde inicios de semana se notaba una creciente ola de visitantes, en su mayoría adolescentes de ambos sexos, que utilizaban una variada gama de medios para poder llegar a Durazno, siendo el eje principal la Ruta 5. El arribo se producía a dedo, en moto, en tren (hasta 25 de Agosto), en coches particulares e incluso saturando las líneas dispuestas por las empresas de ómnibus.

La firma duraznense NOSSAR trasladó, en solo una mañana, a 850 fans de Montevideo y otras zonas del área Metropolitana, para lo cual habilitó 18 unidades, y Rutatour Viajes dispuso 80 ómnibus con esa misma finalidad. No fueron pocos los que cumplieron el objetivo de llegar a Durazno haciendo dedo desde ciudades como Montevideo, Canelones, Florida, e incluso aquellos que pudieron solo acceder hasta la floridense localidad de Sarandí Grande —distante a 35 kilómetros de Durazno—, que debieron realizar buena parte del trayecto a pie.

Lo hacían en pequeños o en grandes grupos, portando escasa indumentaria: sólo mochilas, menesteres y algunas frazadas, pero siempre con una inocultable alegría.

La inminente llegada de la multitud había generado previamente en la población un palpable nerviosismo e incertidumbre, que al cabo de las horas comenzó a disiparse, para tornarse luego en una calurosa bienvenida, reconocida por los turistas.

Los miedos resultaban tan evidentes como lógicos. Se trataba de una experiencia nueva en la ciudad, más allá de los conocidos festivales de folklore y de cumbias de cada año. El camping quedó chico con alrededor de 11.000 personas, igual que las instalaciones del propio Parque de la Hispanidad, el Círculo Policial y predios adyacentes al lugar del rock. Todo lugar servía para, al menos, descansar un rato.

MENSAJE. El rol de las autoridades procurando transmitir tranquilidad en la población fue de vital importancia. Uno de los más optimistas era el intendente municipal, Carmelo Vidalín, que estuvo presente en el show, en especial para alentar a la banda duraznense Graffolitas.

"Tengo una doble confianza; primero en la juventud de mi país, en la que confío y creo, y que con libertad va a ser capaz de comportarse responsablemente, y también confío en el Ministerio del Interior y en sus representantes en mi departamento. Estoy orgulloso de ellos, y sé que con seriedad y con amabilidad, como auténticos guardias civiles que son, en caso de que algún inadaptado no actúe correctamente, ellos sí sabrán cómo encauzarlos", vaticinaba el inquieto jerarca horas antes al comienzo del evento.

Mientras tanto, el jefe de Policía, inspector Carlos Masedas, afirmaba que se iban a adoptar "todas las medidas necesarias de prevención y control" y a vía de mensaje instaba a la población a ser precavidos y extremar los cuidados en fincas particulares y cuando se dejan en la vía pública bienes como autos, motos y bicicletas. "Todo estará bajo control", dijo. Y así fue.

También en la ingesta de alcohol la policía puso límites. "No se va a permitir ingresar al parque con bebidas alcohólicas, y tampoco se venderán dentro del recinto", alertaba Masedas, aunque el alcohol se consumía en diversos lugares del predio, por más que allí no se vendía.

VENTAS. El jefe comunal duraznense sumaba su optimismo al aspecto ventas y quedó demostrado que el comercio local hizo un buen negocio. "No quedó nada", se escuchaba frecuentemente en cuanto almacén, bar o pizzería se recorriera ayer desde la mañana.

Antes de la convocatoria, algunos comerciantes consultados por El País se mostraban escépticos a la hora de aventurar si las ventas subirían esos dos días. "Puede que vendamos mejor que hasta ahora o que la demanda sea poca, no sabemos que pasará", dijo Urbel Pintos que tiene un pequeño almacén en barrio plaza Artigas. "Nosotros tenemos escasas perspectivas de venta, porque mayormente la consumición en general será de bebidas alcohólicas y algo de comida rápida, se limitaba a decir Miguel, propietario de una carnicería de la zona de ruta 5. Después la realidad marcó que el comercio trabajó a full durante dos intensas jornadas.

En resumen, un éxito, y muchas ganas de repetirlo.

"La cana estuvo de más, fue algo alucinante"

Los jóvenes visitantes, en especial de Montevideo, se fueron sorprendidos por la amabilidad y el trato de la gente, y en particular de la policía. "Nos decían ‘podés hacer esto, podés hacer lo otro’ y la verdad que la cana estuvo de más. No hubo represión, esto es alucinante", dijo Marcos, mientras cargaba su mochila para emprender el regreso.

Miguel (26) es de Las Piedras e integra la agrupación de motociclistas "Bisontes". El trayecto a Durazno lo hicieron en camioneta "por un tema de costos, porque nos agarró justo, medio mal, pero igual, estar íbamos a estar", señala, y agrega que se enteraron del festival porque "en el ambiente se comentaba que se iba a hacer algo grande, pero no se sabía qué era; ahora que estamos acá creo que es fascinante", dijo.

"Esto es maravilloso, es increíble, nunca me hubiera imaginado algo tan natural y tan lindo", dijo Soraya Pretto, una brasileña de 23 años, que llegó a Durazno en compañía de su "enamorado", Antonio, mientras admiraba el paisaje que ofrece el Parque de la Hispanidad.

Federico Olivera (17), de Montevideo, comentó que llegó en compañía de un amigo de su misma edad. "Nuestros padres nos dejaron ir y aquí estamos, locos de la vida".

Un paro cardíaco en la ruta

Como diera cuenta El País en su edición de ayer, la fiesta del rock, que tuvo un desarrollo normal, lamentó el deceso de un montevideano de 24 años de edad. Se trata de Martín Diego Ruiz Dorado, quien se trasladaba a pie en compañía de otros, en dirección al norte de ruta 5 rumbo al Parque de la Hispanidad.

Al constatarse la gravedad de la situación se solicitó de inmediato auxilio a los automovilistas que pasaban por el lugar, en la misma dirección. De inmediato una unidad móvil de emergencia y policías se sumaron a la asistencia que comenzaban a brindar algunas personas en el lugar, trasladando al joven hasta el hospital Emilio Penza.

El deceso, producto de un paro cardíaco, ya se había producido minutos antes a la vera del camino.

La música fue la protagonista excluyente

DURAZNO | LEONEL GARCIA

El sol estuvo presente ayer en la segunda y última jornada del Pilsen Rock, en el Parque de la Hispanidad en Durazno. Eso motivó que la concurrencia fuera aún mayor que el sábado. Hay quienes estiman que la cifra de personas presenciaron los dos días de recitales es muy superior a 35 mil y que podría haber llegado a una cifra cercana a los 50 mil.

Dentro del enorme predio elegido para la realización del evento, las dos jornadas han transcurrido en total calma y normalidad. Los testimonios de los asistentes recogidos por El País, son unánimes en cuanto a calificarlo como "fiesta de rock" y elogian la hospitalidad de los habitantes de Durazno.

Si de música se habla, la primera actuación correspondió ayer a Vinilo, que ofreció un show de casi media hora basado en temas de su disco debut, más una versión de "Whole lotta love" de Led Zeppelin.

Once Tiros, que ofreció el segundo recital de la jornada, fue la primera banda en subir al escenario del parque cuya propuesta musical no entra en la categoría de rock "clásico". Su fusión de ska, reggae y guitarras distorsionadas, mas su enérgica presencia en escena fue recompensada con una calurosa aceptación del público.

Sórdromo, tercero en presentarse ayer, confirmó su alto nivel de popularidad con un recital en el que repasaron lo más conocido de sus últimos dos discos "Aquí, ahora" y "Salvando la distancia".

Al cierre de esta edición, No Te Va Gustar subía al escenario cuando la noche caía sobre Durazno. Luego de su actuación llegaba el turno a los argentinos La Renga, que ha generado una gran expectativa.

El primer día del evento contó con la actuación de Dsus4, Hereford, Graffolitas, Trotsky Vengarán y Buitres. Pese a que la lluvia fue protagonista gran parte de la jornada, al momento del recital de los últimos, se estimaba que había en el parque más de 25 mil personas.

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