ARAUCA, Colombia | AFP
Pistola al cinto y diez escoltas arremolinados sobre él, Julio Acosta, objetivo militar de la guerrilla, se abre paso entre un puñado de seguidores: arrojado, como es, busca sus últimos votos para la gobernación del departamento de Arauca, en una región que los grupos rebeldes azotan desde hace dos décadas.
En sus ojos aparece un brillo de desdén. A sus 50 años, la mitad de ellos curtidos en la política, Acosta dice jugar con su vida y burlarse de la muerte.
"Me le he escapado seis veces y nunca he sentido terror. Yo soy escolta de mí mismo", dice en tono de autosuficiencia, mientras mira de reojo a los hombres que, atentos y recelosos, siguen uno a uno sus movimientos en las afueras de la gobernación, en la ciudad de Arauca.
"Le dicen el gato, porque un gato tiene siete vidas y Julio ya lleva seis", dice uno de sus simpatizantes que, tras verlo de lejos, se ha quedado atrás paliando con una cerveza los 35 grados que abrasan esta ciudad ubicada en los llanos orientales, a 400 km de Bogotá.
El apodo le cae al pelo. Ha sobrevivido a seis atentados, el más grave de ellos en 1997, cuando era vicepresidente de la Cámara de Representantes, con un carro bomba de 40 kilos de dinamita.
Casi con orgullo muestra las marcas que le quedaron, en su brazo izquierdo y en su cuello, de aquel infausto día de abril: "Aquí todos los días matan gente; pero yo... aquí estoy".
"Como decimos los araucanos, si uno se le mete al toro y no se avispa (está alerta) sabe que le da una cornada. Ya estoy acostumbrado, como muchos candidatos en este país, a andar buscando votos sintiendo que en algún lado, por ahí, hay una bala o un rocket reservados para mí", dice con pasmosa frialdad.
Don Julio se le ha metido al toro con valentía, pero de su arma y sus escoltas no se separa ni para dormir. "Mi pistola es como la novia de toda la vida, la llevo siempre conmigo y le guardo un cariño especial, y a los escoltas ya los veo como a mis hijos".
URNAS PELIGROSAS. En un país que salda su campaña electoral con 29 asesinatos de aspirantes a alcaldes, gobernadores y concejales, no hay lugar para el titubeo o el miedo si se está en el embrollo de la política.
Los candidatos, particularmente aquellos que pugnan en las regiones con fuerte presencia guerrillera, se juegan el pellejo en la campaña.
La semana pasada, fue divulgada una grabación en la que el jefe militar de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Jorge Briceño, alias "Mono Jojoy", ordenaba a sus hombres matar a los candidatos y funcionarios que no renuncien a su aspiración o no se acojan a sus instrucciones.
Una serie de recientes atentados, y la matanza indiscriminada de candidatos, fue atribuida por el gobierno a ese grupo armado.
La policía colombiana denunció que existe un "plan terrorista" de la guerrilla para obstaculizar las votaciones del sábado y domingo —un referéndum y las elecciones regionales— en las que también se pondrá a prueba el prestigio del presidente, Alvaro Uribe, a quien algunas encuestas privadas de opinión pública le dan una popularidad de 75%.
El comandante nacional de la policía, general Teodoro Campo, aseguró que más de 150.000 miembros de esa fuerza están distribuidos en todo el país para proteger a los 25 millones de personas habilitadas para sufragar.
Unos 186 millones de papeletas para la votación ya fueron repartidos en los 1.098 municipios de Colombia. Sólo en cuatro municipios, con alta presencia guerrillera, no se harán las elecciones.
Pistas electorales
EXPECTATIVA. A un día de iniciarse el fin de semana electoral, en Colombia reina gran expectativa por los resultados en las principales alcaldías del país, en medio de una "guerra de encuestas" y una escalada de violencia.
QUE SE VOTA. Los colombianos elegirán el domingo a cerca de 1.000 alcaldes, 30 gobernadores, 400 diputados departamentales y unos 10.000 concejales municipales.
SEGURIDAD. Cerca de 300.000 soldados y policías fueron desplegados en casi todos los municipios de los 32 departamentos del país, excepto en cuatro de los 1.100, para vigilar la doble jornada electoral, informó el Ministerio de Defensa.
SORPRESA. En Bogotá el sindicalista Luis Eduardo Garzón, con el 44,6 por ciento de la intención de voto, podría convertirse en el primer alcalde de izquierda de la capital colombiana.
REFERENDUM. Mañana, como anticipo de la jornada electoral, se celebrará un referéndum en el que se someterán a consulta 15 propuestas de reformas constitucionales que promueve el gobierno, entre ellas la reducción de 268 a 218 escaños en el Congreso, la supresión de entidades estatales y el retiro de derechos civiles a los funcionarios públicos que incurran en fraude contra el Estado.
AJUSTE. Otras de las propuestas incluyen medidas de ajuste fiscal que congelan los salarios de los empleados públicos y los gastos del Estado por dos años, y limitan las pensiones y privilegios de los funcionarios.
AHORRO. Según el Ministerio de Hacienda, la aprobación del referendo permitiría al Estado un ahorro total de unos 7.000 millones de dólares hasta el año 2010.
REQUISITO. Para ser válida, la consulta necesita ser votada por el 25% del padrón electoral. En un país que históricamente ha registrado un abstencionismo electoral del 60%, los enemigos del referéndum llevaron a cabo una intensa campaña por la "abstención activa", para invalidar de plano la consulta.