WASHINGTON
El Pentágono se encuentra en el centro de una polémica, luego de las embarazosas declaraciones de uno de sus altos oficiales en las que comparó la guerra contra el terrorismo a una lucha del cristianismo contra el islam.
Varias organizaciones y parlamentarios se indignaron ante las declaraciones del general William Boykin, nombrado en junio subsecretario adjunto en el Pentágono, al frente de un nuevo servicio encargado de la búsqueda de Osama bin Laden y otros líderes de organizaciones terroristas.
La polémica se inició luego de la difusión por la cadena NBC de extractos de discursos que este veterano ultra-condecorado de las fuerzas especiales pronuncia desde hace dos años en las iglesias evangélicas, siempre de uniforme.
El cotidiano "Los Angeles Times" publicó el jueves un artículo sobre una larga investigación sobre el general. Según el diario californiano, el militar habría explicado, al día siguiente de su nominación en el Pentágono, que los musulmanes detestan a EE.UU. "porque somos una nación cristiana".
"Nuestro enemigo espiritual no será derrotado a menos que nos unamos contra él en nombre de Jesús", agregó.
ELECCION. Para el general Boykin, el presidente George W. Bush no debe su elección a sus electores: "Fue nombrado por Dios", afirmó.
En otra ocasión, contando su experiencia como comando en Somalia, durante la fracasada intervención estadounidense en 1993, aludió al señor de la guerra Hussein Aidid: "Yo sabía que mi Dios era mucho más grande que el suyo. Yo sabía que mi Dios era un verdadero Dios y que el suyo no era más que un ídolo".
Esta serie de declaraciones, en total contradicción con la línea oficial de la administración Bush, que desde el otoño boreal de 2001 multiplica sus esfuerzos para convencer al mundo musulmán de que su guerra contra el terrorismo no está de ninguna manera ligada a cuestiones religiosas, pone en aprietos a la jerarquía militar.
El secretario de Defensa Donald Rumsfeld, interrogado el jueves, trató de minimizar la polémica, afirmando que no podía impedir a los altos oficiales militares formular declaraciones controvertidas.
"Lo que dijo atañe a la esfera privada", alegó ante los periodistas, sugiriendo que el General puede decir lo que quiera fuera de sus funciones oficiales. AFP